Por: Ale Cañedo
Se tiene que viajar para aprender
Mark Twain
Hay aeropuertos que están situados en lugares muy extraños o poco comunes, y sólo nos queda preguntarnos ¿quién ha decidido esas ubicaciones.
¿Te imaginas estar disfrutando de la playa y que aterrice un avión a 25 metros de ti? Esto es exactamente lo que pasa en el Aeropuerto de Princess Juliana, Sint Maarten. A tan solo 25 metros sobre el suelo vuelan los aviones cuyo destino es el calor y el sol. Para poder aterrizar o despegar, deberán pasar por una playa llena de turistas. Precisamente aquí reside su atractivo. Y es que es, posiblemente, el único lugar del mundo donde se puede ver a los aviones tan cerca (incluidos los de pasajeros del Boeing 747). El aeropuerto fue originalmente creado como pista de aterrizaje militar en 1942, pero fue reconvertido en uno civil tan solo un año más tarde. En 1964, el aeropuerto fue remodelado y se construyó una terminal nueva.
También se podría pensar que un acantilado y una pista de aterrizaje no es la mezcla más sensata para la seguridad. Sin embargo, para desafiar los imposibles como ese, está el aeropuerto Juancho E. Yrausquin en Saba, Caribe. Está considerado como la pista comercialmente útil más corta del mundo, ya que apenas supera los 400 metros de longitud, cuando lo habitual es que sean de, al menos, 2.5 kilómetros. Lo cierto es que ningún avión comercial ni de pasajeros puede ir hasta allí, aunque sí los aviones más pequeños o los helicópteros.
Otro de los aeropuertos que más me sorprende es el de la Península Antártica. Sin duda, es el que más se sale de lo común entre todos los que conocemos. Aterriza directamente sobre las placas de nieve de la Antártida. Una pista de aterrizaje de un blanco infinito en la que nunca hay problemas de espacio. Aunque todos deben tener mucho cuidado con el estado de la nieve: si esta está muy blanda o el hielo parece frágil, puede ser muy, muy peligroso.
El aeropuerto de Suvarnabhumi, Bangkok, no se queda atrás. Pero lo llamativo no es el aeropuerto en sí, sino su torre de control, que es la más alta del mundo. Nada más y nada menos que 132.2 metros. Cuenta con una sola terminal, pero es realmente grande. Tanto, que es la tercera más grande del mundo en un solo edificio con 563 mil metros cuadrados. Fue diseñado por el estudio Murphy/Jahn Architects, de Chicago, y actualmente es uno de los símbolos de la ciudad y del país.
Si vas a alguno de estos destinos, la aventura comenzará desde la peculiaridad de los aeropuertos.
¿Te animarías a tomar un vuelo desde alguno de estos destinos?
¡Viajemos juntos!


