Adolfo Flores Fragoso / [email protected]
Para quienes conocen del tema, las fuerzas militares son las que tienen una parte importante en las decisiones políticas.
La seguridad nacional es el concepto justificante.
Claro que la plutocracia siempre será la primera instancia. Pero los encargados de la seguridad militar son la segunda.
México no ha sido excepción en el pasado, igual como en la actualidad.
En el caso de nuestro patio trasero (los Estados Unidos), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, con el equipo de Joe Biden, ya comenzaron a establecer conversaciones de transición con los militares estadounidenses –por poner un ejemplo–, aún no ha habido acuerdos entre ambas partes sobre el “muro” fronterizo de Trump, según reportó CNN el pasado fin de semana.
Pero el futuro nuevo gobierno estadounidense espera que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EU acepte una negociación acerca de esa pared que siguen construyendo con dólares para otros objetivos militares, pero ¿a cambio de qué? Y ¿por qué?
En noviembre de 2006, hablando en un club Rotativo de Carolina del Sur, el entonces senador Biden reveló su apoyo a un proyecto de ley de la “Valla Segura”, que autorizaría más de mil 120 kilómetros de “muro” de doble capa en la frontera con México (más de un tercio de la misma), con una inversión de más de mil millones de dólares, con asignaciones preferenciales igual para corporativos republicanos que demócratas estadounidenses.
¿Atamos cabos sobre los financiamientos de campaña para el virtual presidente estadounidense 14 años después?
Por cierto, el proyecto de ley fue apoyado también por los senadores Barack Obama y Hillary Clinton, en aquel tiempo.
Esto es: la peor etapa del muro inició con el hoy presidente electo Biden.
Una actitud de intolerancia y racismo con sesgos de demagogia demócrata, pero mejor aplicada que Trump.
Aunque en el caso del presidente saliente, este sí involucró a sus fuerzas armadas.
Como lo sabemos en México, la demagogia es un voluntario acto electorero de traición.
Un discurso de dientes para afuera, para llegar y sostenerse en el poder.
Inservible para la sociedad votante y para el pueblo. Por cierto.
Sólo para beneficio de la plutocracia y demás. Incluyendo a las fuerzas militares.
Todos ávidos de dinero y de poder. De todo.


