Dr. Anselmo Salvador Chávez Capó / Profesor Investigador de la UPAEP
El precio de la gasolina se ha incrementado de manera clara y sostenida a lo largo de este año a pesar de los apoyos que a manera de subsidio ha establecido de forma intermitente el gobierno federal.
El estímulo fiscal es un mecanismo utilizado por el gobierno federal para controlar el aumento de los combustibles; cuando suben los precios de las gasolinas que México importa de Estados Unidos, Hacienda reduce la cuota del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) que cobra sobre éstas, para mantener controlado ese aumento en el precio final para el consumidor.
Esto le ha funcionado en primera instancia al gobierno, ya que debido a dicho subsidio, el precio promedio de las gasolinas está 0.48% por debajo de la inflación desde el inicio de la actual administración, considerando estos valores como un promedio simple, sin tomar en cuenta los precios de las 90 regiones en que se dividió la república y en función de las cuales se asigna un precio a los combustibles (no es lo mismo el precio en el sureste donde se refina petróleo y produce gasolina, donde es más barata, a comprarla en Jalisco donde el proceso de abastecimiento es más costoso).
Sin embargo, el mantener este precio le ha costado a la administración federal 47 mil 740 millones de pesos de enero a octubre de 2021, en estímulos fiscales para reducir el IEPS en los precios de los combustibles, lo que representa 9.30% del total de IEPS en el presupuesto de Ingresos de 2021, el 13.57% del rubro relacionado con los combustibles automotrices para este impuesto y 1.35% del total de los impuestos establecidos en la Ley de Ingresos para 2021. De esto ya ha tomado nota la Secretaría de Hacienda y Crédito Público: actualizó este viernes 11 de noviembre de 2021 a la baja el estímulo fiscal a las gasolinas para esta semana.
El apoyo para el pago de la cuota del IEPS para la gasolina ‘verde’ es de 67.44%, menor al 81.77% de la semana pasada.
Con esto los consumidores tendrán que pagar 1.66 pesos por litro por este concepto. Estos porcentajes del estímulo fiscal aplican para el periodo comprendido del 13 al 19 de noviembre de 2021, en tanto, para la gasolina Premium el estímulo bajó de 61.10% a 43.08%, lo cual significa que los usuarios pagarán de IEPS 2.46 pesos por litro, 0.78 centavos más que con el estímulo previo. Y finalmente para el diésel, Hacienda aplicó un ajuste a la baja, pues el apoyo pasará de 2.59 pesos por litro, el porcentaje del estímulo es de 53.85%.
En el caso del IEPS, el tercer impuesto de mayor peso, el siguiente año se espera una contracción en su captación de 4.6% (24 mmdp) frente a lo presupuestado para 2021, pero una recuperación de 1.4% (6.8 mmdp) ante lo observado al cierre de 2020. A pesar de que se estima una reducción, este pronóstico podría ser también optimista si se considera que al mes de julio el IEPS reporta una retracción de 8% (22.8 mmdp), impulsado por menores ingresos en su componente de gasolinas y diésel. Para 2022 se espera que el IEPS por gasolinas y diésel sea de 318 mmdp, 12.7% (46 mmdp) menos de lo presupuestado para 2021 y 1.9% (6 mmdp) menor a lo observado en 2020; es decir, peor a lo visto durante el punto álgido de la crisis económica.
Llama la atención que las expectativas sobre la recaudación de este impuesto tan importante en la estructura de ingresos del gobierno federal se contraponen al panorama económico que se vislumbra, ya que se espera que continúe el crecimiento económico como resultado de la apertura general, lo cual dará como resultado un incremento en la recaudación del IVA, ISR e ISAN.
La pregunta es ¿por qué los incrementos estimados en los rubros anteriores no se ven reflejados en el IEPS? ¿será que se establecerá un mayor subsidio a los combustibles con la finalidad de que no influya en el ánimo de la gente en un momento donde vuelven los procesos electorales?
Conforme pase el tiempo se verán los resultados de estas medidas y se analizarán.


