Por: Alejandro Cañedo Priesca
Los nómadas digitales buscan destinos agradables que les permitan combinar su trabajo con el ocio. Su presencia es uno de los grandes cambios que han llegado en los últimos años. Uno que ha llegado dispuesto a quedarse, pues las cifras indican que va a seguir aumentando en el futuro.
El atractivo del bleisure reside en la posibilidad de que, una vez terminada la jornada, se apague la computadora y haya modo de comprobar que la imagen que ves por la ventana es tan espectacular como la que tenías de fondo de pantalla.
El trabajo remoto se ha posicionado con fuerza en México en tan solo un par de años. La necesidad ha demostrado que el correcto desarrollo de una labor ya no está atada a una oficina física. Especialmente en aquellas profesiones donde no importa dónde estés, sino los resultados que obtienes.
Más allá del incremento de la conciliación laboral, esto ha animado a mucha gente a disfrutar de una de las aficiones más extendidas: viajar. Por eso, los puntos principales que buscan los nómadas digitales cuando eligen un destino son adentrarse en otras culturas, conectar con la naturaleza y tener condiciones de infraestructura y tecnológicas adecuadas.
En México, existen cuatro ciudades que parecen hechas a la medida para cubrir esas necesidades:
PLAYA DEL CARMEN
Es un paraíso para los nómadas digitales que desean trabajar en un destino urbano pero, a la vez, estar en contacto con las bellezas naturales que solo esta ciudad puede ofrecer.
MÉRIDA
Presentada como un escape y respiro para quienes no se llevan bien con las multitudes turísticas, es “la perla oculta” de los empleados remotos, en general gracias a su tranquilidad, seguridad, hospitalidad local, servicios y viviendas más económicas, gastronomía y cercanía con la playa.
CIUDAD DE MÉXICO
Se ha convertido en una alternativa difícil de descartar gracias a opciones de coliving y coworking distribuidas por doquier, una oferta de ocio incesante, un ritmo de vida urbana moderno, internet de alta velocidad y barrios llenos de otros nómadas digitales con grupos y redes de networking muy amplias, como por ejemplo, colonia Roma o La Condesa.
PUEBLA
Naturaleza, precios económicos, espacios de coworking y coliving, alojamientos asequibles en barrios, entre muchas otras ventajas, hacen de Puebla un destino con una realidad social amigable con el estilo de vida de los nómadas digitales. Además, fuera de tu horario de trabajo, el dinamismo de esta ciudad mexicana hará que nunca te aburras, ya que siempre podrás elegir dar una caminata o salir de fiesta, transitar los barrios antiguos, conocer la historia precolombina en alguno de sus incontables museos o disfrutar sus símbolos gastronómicos más memorables.
Así que, si tú también estás pensando en convertirte en un nómada digital y trabajar remotamente en alguna de estas ciudades de ensueño, ¡es tu turno de decidir!
¡Viajemos juntos!


