Vicky Fuentes / @NoticiasVicky / FB: VickyFuentes/Oficial Vickyfuentes.com
En tiempos electorales, eso de “ahora sí les vamos a exigir que nos cumplan” nos suena familiar, pero la realidad es y ha sido muy diferente. Es una película que ya hemos visto muchas veces. Recuerdo con claridad cómo los candidatos a todo –diputados, presidentes municipales y hasta gobernadores– decían que estarían dispuestos a eso del supuesto marcaje personal de los ciudadanos.
¿Qué ha pasado que esto se queda en una buena intención? ¿Por qué no hemos logrado empoderarnos para exigir que nos cumplan? Nosotros los ciudadanos les dimos trabajo a los que hoy gobiernan, quienes desde la campaña prometen y siguen prometiendo mucho, pero solo cumplen sus prioridades, las de su partido político o hasta las muy particulares del elegido. ¿Hasta cuándo seguiremos siendo los objetos inanimados y despreciados por el sistema político? Los ciudadanos carecemos de un organismo que verdaderamente reciba las inquietudes, demandas y quejas ciudadanas, y las lleve al terreno de los hechos, a fin de mejorar nuestro sistema democrático y con él, el político. El INE se ha quedado muy lejos de esa figura.
A propósito del tema, hace un par de días se dio a conocer la formalización de la organización “Sí por México” que cuenta con integrantes del conocimiento público, como el empresario Claudio X. González y el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos, la periodista y escritora Beatriz Pagés, el investigador ecologista y activista político Gabriel Quadri y otros muchos, de diversos orígenes, con distintas posiciones, y con el común denominador del hartazgo; además, 400 organizaciones civiles que representan diversas intenciones y objetivos. “Sí por México” destaca que no hay nadie detrás del movimiento, más allá de ciudadanos y ciudadanas, sostiene no pretender ser una oposición de Morena y mucho menos un FRENAAA segunda parte.
El espíritu de la organización es cambiar el sistema político actual de México para hacerlo más justo, ordenado y eficiente, transformar la imperante partidocracia hasta hacerla funcional y verdaderamente democrática, lograr que todos los partidos políticos actualmente registrados adopten una agenda prioritariamente ciudadana, y que se comprometan con ella, y así demostrar que trabajan por el sí de todos y todas. ¿Es ingenuo o un sueño guajiro? Pienso que no; es una oportunidad. Se trata además de poder acercar a los partidos perfiles ciudadanos que no necesiten cubrir los reglamentos internos de los partidos, pero que sean demostrablemente competitivos para sumarse al proceso electoral 2020-2021, ya que la inexperiencia y la incompetencia nos está pasando un factura muy cara. ¿Podrá “Sí por México” convertirse en el instrumento sanador de nuestra realidad política? Tal vez la diferencia es que hoy ya hemos perdido mucho, lo inimaginable. ¿Sí por México?


