Por: Cecy Rendón
Cuando se trata de dinero, las mujeres tendemos a pensar en nosotras al último. Estamos condicionadas biológica, social y culturalmente para pensar primero en nuestra familia y después en nosotras mismas.
Pero, contrariamente a lo que todos pensarían, dejarte al final no es lo mejor para tu familia, especialmente para tus hijos.
El 80% de los adultos mayores que vive en la pobreza son mujeres… esto se debe a múltiples causas, pero una de ellas es que muchas mujeres no piensan en sí mismas cuando se trata de dinero y la suma de esas decisiones las lleva a una vida de pobreza.
Las mujeres tienden a ahorrar más que los hombres, es cierto, pero también tienden a darle esos ahorros a su familia para ayudarla. Y no sólo suelen dar sus ahorros; las mujeres llegan a endeudarse demasiado cuando se trata de ayudar a los integrantes de su familia.
Los hijos, los hermanos, los padres, las amistades… esa suma de cargas financieras hace que ellas terminen pagando deudas imposibles que las hunden, se queden sin ahorros, y estas acciones evitan que durante su etapa más productiva consoliden sus finanzas.
¿Cómo evitarlo? Piensa en ti misma. Aunque no lo creas, esto es lo mejor para ti y para todos tus seres queridos. Si tú llegas a tu vejez en la pobreza, serás una carga para tus hijos y para sus familias, y si los amas, lo último que quieres es que tengan que cargarte los últimos años o décadas de tu vida.
No te endeudes para ayudar. Así de simple. Es muy duro, pero al final esa deuda será una responsabilidad financiera que tu estás adquiriendo y tendrás que pagarla.
Como siempre, cuando se trata de dinero la clave es el orden. Ten un presupuesto para ayudar, haz un ahorro en alguna cuenta que no toques en tu día a día. La vida nos pasa a todos, y vivimos en familia y en comunidad, es muy probable que alguien necesite tu ayuda. Ofrécele la cantidad que tienes presupuestada y ahorrada para eso y ofrece toda la ayuda que puedas que no sea financiera.
Nunca prestes tu nombre para créditos que son de alguien más. Así de fácil. Si una persona no tiene historial crediticio para que un banco o alguien más le preste dinero, es porque esa persona no paga, y lo más probable es que no te pague a ti.
Cuando se trata de dinero, debes de pensar en ti primero. No es lo que nos enseñan y seguramente sentirás que es un consejo egoísta. No es egoísmo, es supervivencia, es asegurar tu futuro y es evitar que pases tu vejez en la pobreza.


