Por: Alejandro Cañedo Priesca
El 29 de septiembre de cada año, el santoral festeja a San Miguel Arcángel, que además de ser el santo patrono de la ciudad de Puebla, es el nombre que muchas ciudades tienen.
Lugares de toda América Latina, España, Filipinas, y en el Estado de California, Estados Unidos, portan con orgullo este nombre.
De entre todos estos, uno destaca en el mundo por su originalidad, arquitectura, estilo de vida y excelente ubicación. Éste es San Miguel de Allende.
Calificado por la revista Conde Nast Traveler como la mejor ciudad pequeña del mundo para visitar, San Miguel de Allende, en el estado de Guanajuato, cuenta además con hoteles que están considerados entre los más votados en la lista de los mejores de México.
Fundada en el siglo XVI, año de 1542 como “San Miguel El Grande”, cambió a “De Allende” en 1826 en honor al héroe de la independencia Ignacio Allende, quien nació en esta ciudad.
Fue declarada en 2008 como Ciudad Patrimonio Mundial por el concepto de “Villa Protegida de San Miguel El Grande (de Allende) y Santuario de Jesús Nazareno de Atotonilco”.
Destino muy visitado por norteamericanos, quienes a principios de los años 50 del siglo XX empezaron no sólo a conocerlo unos días, sino también a pasar largas temporadas, y algunos incluso lo hicieron su residencia permanente.
Esto inició cuando los militares del ejército de Estados Unidos, al terminar la Segunda Guerra Mundial, regresaron; muchos de ellos con el retiro recibido decidieron pasar parte del tiempo en San Miguel, aprovechando el excelente clima, buenos precios para renta o compra de casas, así como un costo de vida más bajo que en su país.
Se disfruta recorrer las calles, admirar las casonas de la época virreinal, la parroquia de San Miguel con un estilo neogótico, los parques y las plazas, así como las galerías de arte y tiendas de artesanías que llenan de cultura y colorido este atractivo lugar.
Viajemos juntos.


