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Vicky Fuentes / @NoticiasVicky, Facebook VickyFuentes/Oficial, Vickyfuentes.com
Todo indica que Claudia Rivera Vivanco tiene las horas contadas, ya sea al frente o no de la presidencia municipal de Puebla. Y es que no da una. Por un lado, hace oídos sordos a las peticiones generalizadas de renunciar a su cargo mientras hace campaña para reelegirse por tres años más. Además, hizo a un lado el ejemplo de otros morenistas que también en busca de la reelección se separaron de sus cargos públicos, poniéndose así en el ojo del huracán (y en bandeja de plata) para sus contrincantes.
Esta decisión de la alcaldesa emanada de Morena fue motivo para que sus propios compañeros de partido la denunciaran ante el Instituto Electoral del Estado (IEE) por el uso de recursos públicos para promocionarse políticamente.
¿Y qué creen? Que las inconformidades de los morenistas tuvieron consecuencia antier, miércoles, cuando la Comisión Permanente de Quejas y Denuncias de dicho organismo determinó aplicar medidas cautelares por la campaña en redes sociales de Rivera Vivanco, quien incurrió en “uso indebido de recursos públicos, promoción personalizada y actos anticipados de precampaña y campaña”.
La ambición, la falta de experiencia y de oficio político de la propia Claudia y de su equipo de asesores –que no tienen la menor idea de lo que es estar inmerso en un proceso electoral– no los hacen caer en la realidad de que esta vez Andrés Manuel López Obrador no aparecerá en la boleta electoral y que el único respaldo que tiene Rivera Vivanco es el trabajo que ha hecho en Puebla capital; malo, por cierto.
Hoy, Claudia Rivera, lejos de gozar de la empatía de los ciudadanos, empieza a sufrir los estragos de una capital olvidada, en la que solo las obras de las calles donde viven familiares y amigos son importantes; donde puede anteponer una renovación (creo yo innecesaria en este momento) del zócalo de Puebla, que invertir en seguridad o en la mejora de las calles, bacheo, reencarpetamiento y en muchos casos pavimentación, o en proyectos prioritarios como la reactivación económica ante la crisis sanitaria por el COVID-19.
Las más recientes encuestas realizadas, muestran a una alcaldesa desgastada, una figura política por debajo de la aprobación de sus mismos compañeros de partido o de sus oponentes. Por ejemplo, Más Data pone a Rivera Vivanco en tercer lugar de intención del voto en la capital, detrás del diputado con licencia Gabriel Biestro y José Luis Sánchez Solá, mejor conocido como El Chelís.
Otra referencia es el estudio de opinión hecho por C&E Campaigns & Elections México, C&E Research y AR Asesores y Ediciones, S.A. de C.V., que da una clara ventaja al candidato del Partido Acción Nacional (PAN), Eduardo Rivera Pérez, y lo peor es que Claudia Rivera quedaría hasta el fondo de las preferencias electorales, con 21 puntos por debajo.
Finalmente, el Buró de Estrategias y Análisis del Poder (BEAP), en cifras dadas a conocer recientemente por un medio dio local, informa que siete de cada 10 personas en Puebla capital evitarían votar por Claudia Rivera Vivanco para reelegirse en la presidencia municipal.
A pesar de que los rumores apuntaban a que Claudia Rivera sería nuevamente la candidata de MORENA, los resultados empiezan a dejar serias dudas entre los que llevan las riendas del partido, pues no les conviene perder una de las capitales más fuertes del país.
Como es evidente, el mal trabajo que hasta hoy se ha realizado en toda la capital poblana, la falta de resultados en seguridad pública, el crecimiento desmedido del ambulantaje, la inexperiencia de quien hoy está al frente del Ayuntamiento, los enfrentamientos y las crisis al interior de su equipo de trabajo la colocan en una posición poco favorable para lograr con éxito su proyecto político.
Son muchos los personajes dentro de Morena que muestran arrepentimiento de que Claudia Rivera Vivanco haya llegado a la presidencia municipal, pues hoy no hay forma de hacerla entender que no ha sabido gobernar y que sus posibilidades de lograr la reelección son mínimas.
¿Le llegó su hora a la que mejor la hacía de activista social?
Espero tus comentarios en mis redes sociales.


