Por: Cecy Rendón
Este es el gran dilema de la mayoría de las mujeres, especialmente las que están embarazadas o las que están planeando tener hijos: ¿sigo trabajando o me quedo en casa?
Una charla TED resuelve esa controversia de forma muy acertada. Para tomar una decisión correcta debes de considerar tres factores:
Uno, tu presupuesto. Debes hacer números y ver si es económicamente factible que dejes de trabajar. ¿Cuánto gana tu pareja?, y ¿cuánto ganas tú?
Pero el cálculo no es tan sencillo ni directo. Si tú dejas de trabajar, ¿lo que tu pareja gana es suficiente para mantener de forma cómoda el hogar, con todos los gastos que un hijo implica? Y la otra parte a considerar es que si decides trabajar hay un costo por guarderías y/o nanas.
Tienes que evaluar el costo beneficio puramente económico de lo que te costaría el cuidado del bebé. A veces, el equivalente a tu sueldo completo se iría en servicios de cuidado y guardería. Corre tus números con claridad y, de preferencia, hazlo junto con tu pareja.
Dos: el desempeño de tu hijo. Este factor es el que a la mayoría de las mujeres nos preocupa. Vienen a la mente todas estas historias de que si una mujer que se queda en casa es mejor madre y tiene hijos más felices y exitosos en la vida, que si los hijos son problemáticos porque sus papás trabajan todo el día… etcétera.
Tranquila. Infinidad de estudios comprueban que ni la mamá que trabaja ni la que no lo hace afectan el desempeño en la escuela ni en la vida de los niños. Lo que en verdad marca una diferencia en el desarrollo de tu hijo son las actividades que realiza cuando no está en la escuela. Un niño que además de ir al colegio está desarrollando su mente, su cuerpo y sus emociones con clases extracurriculares como deportes, artes, u otros estudios tendrá un mejor desempeño, independientemente de si tú como su mamá decides trabajar o quedarte en casa.
Y tres: ¿tú qué quieres? ¿Qué te hace feliz? ¿Quedarte en casa con tus hijos, dedicarte a tu carrera profesional, quieres poner un negocio? Todo es válido.
Mientras te sientas feliz, plena y realizada, tu familia tendrá lo mejor de ti y estará más sana emocionalmente.
Dato adicional: múltiples estudios demuestran que los bebés que están con su mamá los primeros meses de vida crecen más sanos y felices. Así que, si decides trabajar, trata de programar al menos de tres a seis meses después de que nazca tu bebé para cuidarlo tú personalmente.
Al final, lo más importante es que tu maternidad y la forma en que la vivas es decisión solamente tuya y de tu pareja. De nadie más.


