Diana López Silva
Con denuncias de irregularidades y manipulación del sistema e incluso la circulación de “acordeones” para que los votantes no se equivocaran, se llevó a cabo la renovación del Consejo Estatal del Partido Acción Nacional (PAN) con cien consejeros estatales y 14 consejeros nacionales.
Las quejas surgieron de manera simultánea al inicio de las votaciones, llevadas a cabo ayer en el salón Country ubicado en la colonia San Manuel, de la ciudad de Puebla.
Un grupo de 20 militantes, como Fernando Sarur, Ana María Jiménez, Irma Tlacuahuac Zitlalpopoca y Francisco Mota, denunciaron irregularidades y un proceso amañado para la selección de consejeros estatales y nacionales, afines a la dirigencia estatal del partido, encabezada por Mario Riestra y Genoveva Huerta.
Anunciaron su renuncia a participar como candidatos a consejeros estatales del PAN, denunciando que el sistema electrónico de votación fue manipulado.
Agregarón que hubo suspensión de prerrogativas a Comités Municipales como forma de presión para que apoyaran a perfiles impuestos, así como presunta compra de votos, amenazas y bloqueo a candidaturas de mujeres.
Por lo anterior, pidieron al Comité Ejecutivo Nacional (CEN) que intervenga de manera urgente en Puebla.
Panistas del círculo del expresidente municipal de Puebla, Eduardo Rivera Pérez, como Adán Domínguez, Guadalupe Leal Rodríguez, y Pablo Montiel Solana, también anunciaron su renuncia a competir, por considerar que la elección para renovar el Consejo Estatal del partido está manipulada.
En respuesta, el dirigente estatal del PAN, Mario Riestra Piña, negó que el proceso de renovación del Consejo Estatal del PAN haya estado manipulado.
Aseguró que su dirigencia ha garantizado las condiciones de transparencia, de equidad, justicia y legalidad, en todo el proceso electoral interno.


