Ayer se cumplieron dos años del contundente triunfo de AMLO en las urnas.
Aunque desde hace meses se veía venir, el 1 de julio de 2018 se rebasaron todas las expectativas.
Como nunca, miles y miles, y miles y miles de poblanos salieron de sus casas para votar masivamente por quien ofreció acabar con los endémicos males del país.
Pobreza, corrupción e inseguridad, los jinetes del Apocalipsis mexicano.
Largas filas se observaron aquel domingo.
Las urnas atiborradas, literalmente, de sufragios, fueron la constante a lo largo de toda la jornada.
La Presidencia tenía nuevo dueño, y ese no era otro que el tabasqueño.
El gigante político que, al tercer intento, lo logró, borrando por completo al PRI y al PAN.
Aquí, un millón 749 mil 553 ciudadanos confiaron en “La Esperanza de México”.
La llegada al poder de López Obrador generó sentimientos de entusiasmo y renovación.
Hoy, sin embargo, hay una creciente inquietud sobre la capacidad del gobierno para realizar los cambios que el país necesita urgentemente.
¿De la Cuarta Transformación a la Enésima Decepción?
El tiempo corre…


