Referente obligado del arte contemporáneo, la obra de EO Bretón se distingue por buscar el equilibrio entre la técnica y el concepto a través de una composición ingeniosa.

Sus trazos son espontáneos, con líneas revueltas, temblorosas e improvisadas.
Desde hace más de tres años, el artista ha trabjado en Cholula y Brooklyn, en donde ha afinado el desarrollo de personajes e historias que se entrelazan con el terreno narrativo y actoral.
El ir y venir entre dos sociedades coloca al pintor e ilustrador en una posición de espectador, que le permite captar la esencia de los individuos con los que coincide en tiempo y espacio.
Uno de sus más recientes proyectos es Pintando migrantes.
En éste, capta las cualidades de todos aquellos –incluído el mismo– que han viajado al país del norte en busca del anhelado “sueño americano”.
Y les hace preguntas; las mismas que él mismo se ha hecho y que son su cotidianidad.
En la misma dinámica, pero con distintos significados, está la serie 100 Pasajeros.
Aquí, el artista refleja la efímera coincidencia con personas en el Metro de Nueva York en el contexto social de la pandemia.
En cien estudios de luz, con tinta sobre papel, reflexiona sobre el aislamiento y la soledad en un espacio tan concurrido.
Todas las piezas de ambas series –apoyadas por la Rockefeller Brothers Foundation– están a la venta y serán expuestas este año en la ciudad de Nueva York.

El artista capta la energía de sus protagonistas mediante un proceso de introspección







