Soliloquio
Felipe Flores Núñez
El nombramiento a favor de Lucero Saldaña Pérez como titular de la Secretaría General del Ayuntamiento de Puebla, concretado recientemente tras una amplia votación a su favor en el Cabildo, tiene muchos significados que bien vale la pena ponderar.
Se trata, desde luego, de un reconocimiento a la trayectoria pública de la priísta, quien ha sido siete veces legisladora, tiene experiencia en la administración pública y cuenta, además, con un vasto expediente académico. Esto pesó en definitiva para ser elegida entre otros aspirantes –algunos varones– que se mencionaron para ocupar tan importante responsabilidad.
Pero más allá de esa lectura, el suceso es muy útil como un referente que confirma el creciente empoderamiento que han tenido las mujeres en la vida pública poblana. El asunto no es menor, sobre todo en estos tiempos en los que se sigue hablando de una lucha por la igualdad entre hombres y mujeres en tareas que implican alta responsabilidad.
Con los hechos, ese discurso de exclusión parece estar rebasado. Basta asomarse al escenario local e incluso nacional y se notará la abundante presencia, frecuentemente destacada, de representes femeninas. La paridad de género es cada vez más una realidad.
Por lo pronto, en la primera línea del gabinete del gobierno estatal hay paridad con la presencia de mujeres en las carteras de Planeación y Finanzas (María Teresa Castro), Economía (Olivia Salomón), Turismo (María Teresa Ornelas), Desarrollo Rural (Ana Laura Altamirano), Educación (María Isabel Merlo), Bienestar (Lizeth Sánchez), Medio Ambiente (Beatriz Manrique) e Igualdad Sustantiva (Melva Guadalupe Navarro).
Esa circunstancia fue promovida por el extinto gobernador Miguel Barbosa Huerta y la ha sostenido ahora Céspedes Peregrina, que si bien removió a la titular de la SCT, puso a una mujer en la SEP en los ajustes recientemente concretados.
Además de esas titulares en dependencias estatales, sobresalen en especial Olivia Salomón y Ana Laura Altamirano, mencionadas por méritos probados entre quienes aspiran por Morena a la candidatura para el gobierno del Estado. Esta acotación es relevante si se considera la posibilidad de que ese partido decida que una mujer sea su abanderada en Puebla.
En este caso, también se habla de María Luisa Albores González, secretaria federal del Medio Ambiente y Recursos Naturales, aunque localmente es muy poco visible. Y en un plan incluyente, en esa lista habría que agregar, aunque sus posibilidades sean casi nulas, a la bien llamada “impresentable” morenista y exalcaldesa Claudia Rivera Vivanco
Por otro lado, aunque hubo una reducción respecto al anterior trienio, el 18 por ciento de las actuales administraciones municipales en Puebla son presididas por mujeres.
De esos ayuntamientos, por su mayor población y relevancia socioeconómica, destacan los gobernados por mujeres, como San Martín Texmelucan con Norma Layón; Atlixco, con Ariadna Ayala Camarillo; San Pedro Cholula, con Paola Angón Silva; Huejotzingo, con Angélica Patricia Alvarado Juárez; Xicotepec de Juárez con Laura Guadalupe Vargas Vargas, e Irene Olea Torres, alcaldesa de Izúcar de Matamoros, quien por cierto enfrenta serios problemas por una acción brutal de su policía.
En lo que se refiere al Ayuntamiento de la capital poblana hay igualmente una presencia notable de mujeres en un gabinete de evidente perfil paritario, destacándose que los cuatro cargos que designa el Cabildo a propuesta del Alcalde Eduardo Rivera, todos están presididos por mujeres, que son los casos de la referida Lucero Saldaña en la Secretaría General; en la Tesorería está María Isabel García; en la Contraloría, Alejandra Escandón Torres, y en Seguridad Ciudadana, Consuelo Cruz Galindo.
En el Congreso del Estado hay una situación similar: en la actual LXI legislatura, son más mujeres que hombres, 21 y 20 respectivamente y durante su gestión, como nunca antes, de cuatro designaciones para presidir la Mesa Directiva, tres han recaído en mujeres, que son los casos de las diputadas locales Norma Merino Escamilla, Aurora Sierra Rodríguez y Mónica Rodríguez Della Vecchia.
También en el Poder Judicial poblano las mujeres pisan fuerte: la Magistrada Margarita Gayosso Ponce es la presidente del Tribunal Superior de Justicia y la semana anterior se nombró a María Elena Farfán González como presidente del Tribunal de Justicia Administrativa.
En el ámbito político poblano, dos mujeres presiden los partidos de mayor poderío y su gestión será crucial en los comicios que se avecinan: Olga García Romero Garci-Crespo en Morena y Augusta Díaz de Rivera en el Partido Acción Nacional.
En el terreno de los órganos electorales poblanos también prevalece la presencia de mujeres: la presidente del Tribunal Electoral del Estado es Idamis Pastor Betancurt y el pleno de Magistrados está integrado por otra mujer, Norma Angélica Sandoval, además de Israel Arguello Boy.
Por su parte, en el Instituto Electoral del Estado también por primera vez, una mujer es la presidente, Blanca Yassahara Cruz García, además que en las consejerías son mayoría, al integrarse con Susana Rivas Vera, Sofía Marisol Martínez Gorbea y Evangelina Mendoza Corona.
Tenemos además por primera vez en su larga historia a una mujer al frente de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla con Lilia Cedillo Ramírez, cuya gestión, dicho sea de paso, ha sido impecable, y en la UDLA-Puebla, así sea de modo interino, está también como rectora otra mujer, Cecilia Anaya Berrios.
Otras mujeres poblanas están resonando en el panorama nacional, entre ellas, de modo sobresaliente, Blanca Lilia Ibarra Cadena como comisionada presidente del Instituto Nacional, a quien no le tiembla la mano, como en su momento lo demostró aquí cuando tuvo que enfrentar las embestidas del extinto exgobernador Rafael Moreno Valle.
Justo la semana pasada, presentó ante el Senado de la República su informe de labores y en ese foro lanzó un duro reclamo a los legisladores para que no imposibiliten las funciones del organismo dejándolo sin quórum para sesionar. Esto se debió a que el presidente Andrés Manuel López Obrador revocó los nombramientos de los dos comisionados recientemente electos. Debido a esto, este lunes presentó además una demanda de controversia constitucional.
Con un notable protagonismo político, otras mujeres poblanas tienen actualmente una vigencia destacada, curiosamente en este caso, la mayoría militantes del PRI, como es el caso de Blanca Alcalá Ruiz, quien ha sido legisladora local y federal, alcaldesa de Puebla capital y embajadora en Colombia. A ella se le ve posiblemente otra vez en la presidencia municipal o en su caso, repitiendo en el Senado.
Otras mujeres en activo con roles importantes son María Isabel Merlo Talavera, que estrena cargo en la SEP estatal y Silvia Tanus Osorio, –brillante desde su época estudiantil–, quien dará de qué hablar tras su reciente incursión como legisladora en el Congreso Estatal, además de Rocío García Olmedo, a quien siempre hemos pensado que no se le ha otorgado el nivel que merece.
Tras este somero repaso, es indiscutible que la perspectiva para las mujeres en la vida pública local y nacional es cada vez más amplia y se avizora que tenga un crecimiento exponencial.
A mediano plazo, en Puebla no se descarta que la candidatura de Morena, que como partido tiene ventaja en este momento, sea para una mujer. Y considerando las circunstancias actuales, es muy probable que tengamos a Claudia Sheinbaum como la primera presidente de la República.
Tales escenarios eran impensables hasta no hace muchos años. Es para celebrarse que ahora sea una realidad.


