La mejora continua es un enfoque que permea en las actividades sustantivas y adjetivas de la BUAP, “eso nos da certeza de que avanzamos”.
Así lo aseguró la rectora Lilia Cedillo Ramírez en la conferencia de clausura del Primer Encuentro Nacional “Evaluación y mejora continua de la educación superior en un horizonte de transformación social”, realizado este 25 y 26 de septiembre en el Complejo Cultural Universitario (CCU).
En su ponencia “La experiencia de evaluación y mejora continua en la BUAP”, la rectora dio a conocer que para su implementación se estableció un proceso de integración y retroalimentación de la autoevaluación institucional.
En una segunda etapa se puso en marcha el modelo de mejora continua y, posteriormente, se creó la Comisión Especial de Mejora Continua del Consejo Universitario.
Lilia Cedillo detalló que tras la decisión de participar en la convocatoria de autoevaluación institucional del SEAES en 2023, en la primera etapa se observaron aspectos a complementar en el Plan de Desarrollo Institucional, haciendo énfasis en la mejora continua, definición de criterios y sugerencia de buenas prácticas.
Para ello, “se convocó a directores y equipos de trabajo de acuerdo con el área de conocimiento, integrando a las vicerrectorías de Docencia e Investigación y Estudios de Posgrado, para trabajar en cinco ámbitos y siete criterios”.
De este trabajo derivó la creación del Sistema para la Evaluación de la Mejora Continua Integral de la BUAP, centrado en la acreditación de programas educativos y la certificación de procesos de gestión.
Notificó que en la sesión celebrada el 25 de junio de este año, el Consejo Universitario aprobó la integración de una Comisión Especial para la Mejora Continua, integrada por 10 consejeros representantes de los tres sectores: cuatro estudiantes, tres docentes y tres directores de unidades académicas, para dar seguimiento a compromisos y metas de mejora de la autoevaluación, así como para atender las demandas estudiantiles.
La rectora destacó que más allá de una herramienta para el análisis de las funciones sustantivas universitarias, la autoevaluación permite vislumbrar hacia dónde avanzar.


