PESIMISMO
Pese a los exhortos y las puntuales advertencias, son más que fundados los temores de que la llamada “tercera ola” de COVID-19 nos hará dar pasos atrás y volver a un estado de alerta máxima, por el incremento en los casos de contagios y decesos, pues como lo asumió ayer el gobernador Miguel Barbosa “no hay que esperar mucho; no hay forma de que la gente entienda”. Tal reflexión la hizo por el evidente relajamiento social en el periodo vacacional y al anunciar nuevas medidas sanitarias de prevención para las semanas siguientes, bajo la difícil coyuntura de preservar la salud sin obstruir la gradual reactivación económica de la entidad.
SOSPECHAS
Es tal el desconcierto y la inconformidad que generó entre amplios sectores de Morena la postulación de Claudia Rivera, como candidata a la alcaldía de Puebla, que dicho partido haría bien en transparentar los procedimientos de la encuesta para tomar esa decisión y así despejar cualquier duda. Con denuncias millonarias en su contra por desfalco, inexplicable subejercicio y evidente reprobación ciudadana a su gestión, lo cierto es que son válidos los cuestionamientos y una obligación de su partido dar a conocer la metodología y las variables utilizadas para otorgarle el beneficio de buscar su reelección.
DUDAS
En el vacío de autoridad y la ausencia de operadores políticos que prevalecen en el ayuntamiento de Puebla, parece más que imposible que pudiera haber un acuerdo negociado con los cientos de locatarios del mercado de Amalucan que se oponen al proyecto de remodelación, lo que pone en alto riesgo la inversión prevista por Sedatu. Se sabe que la instancia federal puso un plazo para otorgar los casi 80 millones de pesos y, en tanto, la incertidumbre permanece. Una parte de los comerciantes comenzó este fin de semana a ocupar las carpas provisionales que colocó la comuna en un área adyacente, mientras que los inconformes se mantienen en resistencia.
SALVAVIDAS
Una buena parte de familias poblanas de bajos ingresos ha podido subsistir gracias a las remesas que les envían sus familiares que trabajan en Estados Unidos, recursos que representan casi la mitad de sus ingresos, señala un estudio del Banco de México. Durante 2020 el flujo acumulado de remesas recibidas en México alcanzó un monto histórico de 40 mil 607 millones de dólares, 11.4% más que en 2019; las entidades del centro del país –entre ellas Puebla– el año asado subieron 10.4%, al alcanzar 12 mil 726 millones de dólares.


