Esta es la capilla de la hacienda de Amalucan. Los jesuitas llegados de España decidieron levantar esta edificación para hacer un desarrollo agrícola. Se terminó de construir en 1726 y tan bien les fue con el negocio, que de ahí salió dinero para finalización y detalles del Colegio del Espíritu Santo, hoy edificio Carolino.
Fotografía: Archivo de Sergio Vergara.


