El equipo lo dice todo: en 1900 no se usa el gorro en México ni la capucha. Los más audaces se han embozado lo que llevan. No hay impermeables ni mucho menos calzado para el alpinismo y el ingenio ha diseñado lo que vendrían siendo alpargatas de varias capas de trapos con cordeles por todos lados. La conquista del volcán era proeza, dadas las condiciones de naturaleza y tecnología que chocaban cerca del cráter. Ahí hay un par de binoculares, lujo de la época.
Foto: Archivo General de la Nación


