Cada vez que Mandy Anduiza se convierte en Chip, la payasa que personifica desde hace cinco años, se siente capaz de hacer todo lo que regularmente no haría: es extrovertida, un poco inocente, muy animada, con ganas de hacer reír a todo el mundo.
“Me siento como una navegante de emociones”, dice. “Puedes estar arriba o abajo, navegando a través de todas las cosas posibles”.
Mandy dejó Ciudad de México para vivir en Puebla porque sólo aquí encontró una carrera en Artes Circenses y Escénicas Contemporáneas. Había sido artista de teatro, pero siempre quiso algo más extravagante, más animado. En la facultad se especializó en equilibrista de cable tenso, y “la payaseada”, como la nombra, la aprendió en la calle, practicando con un amigo. Así nació Chip.
Hacía números en ferias del libro, en espacios culturales y algunos festivales, pero conocía a pocas como ella. Es decir, a payasas que encontraran en el humor una vía de expresión para cuestionarlo todo.
Pero, en 2018, se enteró del Vabieka Fest, un festival internacional de payasas que reunía a muchas mujeres de Puebla, del resto del país y de otros lugares de Iberoamérica para realizar presentaciones en espacios públicos.
Salvo por los dos años de pandemia en que se vio interrumpido, desde entonces el Vabieka Fest ha reunido a decenas de artistas mujeres que visibilizan cuán numerosas son en el mundo de las artes circenses.
Las fundadoras del festival son la gestora cultural Verónica Pérez y las artistas Karen Tlahuizo e Irazema Hernández, quienes se encargan de la dirección administrativa, artística y de vinculación del evento.
En su tercera edición, el Festival Internacional de Payasas 2022 reunirá a 40 artistas de siete estados de México y de países como Colombia, España y Argentina, a través de 22 espectáculos, ocho talleres, cuatro proyecciones de cine y conversatorios, que se llevarán a cabo del 24 al 29 de mayo en la ciudad de Puebla.
Durante este año, el festival ha incluido a payasas, cirqueras, cabareteras y cuenteras, quienes tienen en común el uso del humor con distintos objetivos: hacer reír, cuestionar los roles tradicionales de la sociedad, explorar las emociones que atravesamos a lo largo de la existencia y apropiarse del espacio público.
“Cuando decimos ‘payasos’, pensamos que es para público infantil, cuando en realidad es para todos. La risa y el juego no son sólo para las infancias, sino para todos. Para mí, el humor es una invitación al juego, y jugar es una invitación para vivir”, explica Karen Tlahuizo.
Y completa Irazema Hernández: “Creo que después de dos años de tener miedo al contacto con las otras personas, el humor nos permitió seguir en la realidad y ahora nos permite seguir compartiendo. Nos permite resistir y gozar de la vida, pese al dolor o al drama”.
En 2018, el Festival Vabieka surgió como una plataforma de acción y de visibilización de la payasería femenina. Sus creadoras estimaban que, hasta entonces, el 70% de la programación en festivales escénicos y de circo estaba ocupada por hombres.
Desde su primera edición, el festival ha sido organizado con la cooperación de sus integrantes y de algunas otras organizaciones. Y este 2022 no ha sido distinto: las artistas realizaron una campaña de fondeo y se encuentran a la espera de aportaciones voluntarias para costear el pago de las participantes.
De acuerdo con Verónica Pérez, directora administrativa, la Secretaría de Cultura del estado de Puebla ha apoyado con el 30% de la remuneración de las payasas y con un vehículo móvil que será utilizado como infraestructura para algunos espectáculos.
Para saber más sobre la programación del festival, que se llevará a cabo en lugares como la Plaza de la Democracia, el Foro Cultural Karuzo y Foro Las Nahualas, pueden consultarse las redes sociales del Vabieka Fest.


