Mejor preparada que nunca y de cara a su último semestre como estudiante-atleta, así sorprendió la pandemia de coronavirus a Hannia Palafox, una estelar de Aztecas UDLAP, quien vio pasar sus últimos meses de elegibilidad desde el encierro y terminando en línea la Licenciatura en Ciencias de la Nutrición.
Velocista desde los 13 años y especialista en los 800 metros planos, Palafox ha sido la más destacada del equipo femenil de atletismo de la UDLAP en los últimos años, con una capitanía respaldada por su extenso palmarés.
Sin embargo, sabedora de que en la primera parte de 2020 cursaría las materias restantes para finalizar su carrera y por ende viviría los últimos momentos como competidora universitaria, representando a la UDLAP, Hannia metió el acelerador para llegar en su mejor forma en busca de despedirse dándole aún más triunfos a su casa de estudios, pero ya no podrá hacerlo.
“(La cuarentena) me ha perjudicado tanto en el aspecto académico como deportivo. Este año terminé la licenciatura y lamentablemente ya no pude concluir mi último semestre de manera presencial, ya no pude convivir con mis compañeros y amigos, agradecerles personalmente a mis profesores, y también la fecha de graduación fue pospuesta. Respecto a lo deportivo, considero que me estaba preparando aún más que en otras temporadas, porque deseaba lograr darle a mi universidad la medalla de oro en la Universiada Nacional y buscar el pase al Panamericano Universitario y esto ya no se podrá, ya que fue reprogramado el proceso de Universiada sin fecha tentativa”, dijo.
Pero la contingencia sanitaria no solo le ha impedido despedirse como hubiera querido, sino también la posibilidad de clasificarse al Campeonato Panamericano Universitario, que iba a tener a Yucatán como sede y donde los mejores atletas universitarios del continente se iban a reunir.
“Me estaba preparando para la Universiada Nacional que este año era selectivo para el Panamericano Universitario en el que México sería sede. Además, competiría en el Campeonato Nacional de Primera Fuerza, el cual estaba programado para realizarse ahorita en junio. Todas estas competencias ya fueron reprogramadas, pero en el caso de Universiada existe la posibilidad de que ya no pueda competir por elegibilidad porque ya culminé mis estudios de licenciatura”.
El término de su elegibilidad, como deportista universitaria, le genera una inevitable sensación de melancolía que prefiere convertir en motivación para encarar la que será una nueva etapa de su vida, la de competidora de alto rendimiento, un proceso para el que se prepara desde lo físico y lo mental.
“Representa el término de una increíble etapa de mi vida, en la que considero que pude crecer tanto como deportista, estudiante y persona, gracias a mis profesores, entrenadores, compañeros y universidad en general. Me siento melancólica al pensar que mis días ya no serán los mismos y que no veré tanto a mis amigos y guías que me acompañaron estos años, pero me siento emocionada por los nuevos caminos y desafíos que vendrán a mi vida”.

Si bien está convencida de que quiere seguir ligada a las pistas, Palafox aún no tiene definido un plan de competencias una vez regrese la actividad deportiva, pero eso no la inhibe de entrenar como si mañana tuviera la prueba más difícil.
“Como todavía no hay fechas para eventos, hasta ahorita los planes son mantenerme activa en casa. Lo único que tengo como meta es que cuando ya se pueda regresar a los entrenamientos en pista, buscaré prepararme aún mejor, física y psicológicamente, para la temporada siguiente tratar de mejorar mis marcas”.
Para Hannia Palafox, este tiempo de encierro fue una oportunidad para hacer una introspección que le permitió atender sus debilidades en todos los ámbitos y a su vez desviar la atención de pensamientos negativos, algo que recomienda para todos.
“En un principio fue un poco difícil asimilar que algunas metas tendrían que postergarse, pero después comencé a ver esto que está ocurriendo como una posibilidad para mejorar mis debilidades tanto en lo profesional, como en lo deportivo. En esta búsqueda por fortalecer mis debilidades, realmente no me da tiempo de pensar negativo o estresarme por la situación actual. Considero que deberíamos de utilizar este tiempo para mejorar como personas, profesionistas, deportistas y hasta en nuestra convivencia familiar”.



