Por: Jorge Luis Hernández/ [email protected]
EMPIEZO CON
El excelente logro del club Puebla Sub-17, que tras ganar la final con marcador global de 3-1 a Necaxa, en el estadio Victoria de Aguascalientes, se ha quedado con el primer título de la categoría para la institución. ¿Por qué es histórico y tiene tanta importancia? El campeonato encierra demasiados esfuerzos “aislados”, horas de trabajo, concentraciones y, literalmente, sudor y lágrimas.
Aunque la frase de “excelente trabajo de Luis Arce y todo su cuerpo técnico” la utilizarán muchos colegas en diferentes medios, un servidor la va a usar y le diré minuciosamente el por qué.
Para empezar, si el primer equipo tiene un presupuesto muy limitado, imagínese usted el de las categorías inferiores, en donde la logística de transporte, hospedaje y viáticos no son parecidos a los de la escuadra de Primera Divisón.
Prácticamente, Luis Arce, Luis Miguel Noriega y todos los que trabajaron en este proyecto que terminó con el título, tuvieron que buscar “hacer oro con el oxígeno”, pues en cuestión de apoyos a los muchachos y al cuerpo técnico, todo fue a “cuenta gotas”, por eso es que este mérito se debe apreciar y mucho. Además, este campeonato es también un llamado atención para la directiva franjiazul, pues es una pena que siendo Puebla una ciudad netamente futbolera, no haya exponentes en el primer equipo camotero o sólo uno o dos en la máxima categoría.
Ojalá que este título sea un parteaguas en el plantel del Puebla y que a los chavos le den la oportunidad de completar su proceso de formación para llegar a primera, pues es buen sabido que los equipos en el futbol mexicano que no puedan comprar a grandes cantidades de dinero futbolistas, tendrán que formarlos y el Puebla, ni una ni otra. El logro de la Sub-17 es una excelente oportunidad de cambiar la forma de pensar y conformar planteles en La Franja.
SIGO CON
La molestia de los aficionados del ya citado Puebla, por vender a jugadores que se consideraban piezas importantes en el equipo. Nicolás Vikonis, Pablo González y Brayan Angulo fuoern traspasados al Mazatlán, Atlas y Tijuana, situación que hizo que los seguidores enfranjados “tronaran” contra la directiva en redes sociales, pues consideran que a los dueños poco les importa el arraigo, la tradición o cariño que los jugadores lleguen a sentir por el equipo. Y ¿saben qué? Tienen mucha razón –conste que se los dije hace tres semanas en los diferentes medios donde trabajo y en este valioso espacio donde escribo–, al Puebla lo iban a meter en la bolsa de los “hermanos” (Atlas, Santos, Puebla y Mazatlán) e iban a quitarle jugadores que eran objeto de sus hermanos mayores o más necesitados, sin importar el deseo del jugador –como en resto del futbol mexicano– o si este estaba o no identificado con el equipo.
Ahora hay que esperar que aquellos jugadores que le “manden” a La Franja sean de un nivel aceptable, de lo contrario, el nuevo entrenador Nicolás Larcamón va a empezar a vivir lo que significa dirigir a los camoteros.
Por cierto, me contaron mis “antenas”, que la directiva camotera está buscando que el delantero uruguayo Cristian Palacios regrese al club para el Clausura 2021, ya que el sudamericano es propiedad del club, el problema sería que se encuentra jugando en la Unión Española de Chile y el campeonato andino termina hasta enero, por lo que el delantero llegaría tarde al plantel, considerando que el certamen en México empieza el primer fin de semana de 2021. Sin embargo, no sería la primera vez en el Puebla que un jugador llega tarde.
TERMINO CON
Ahora resulta que la vergonzosa actuación que vimos del Cruz Azul en la vuelta ante Pumas, en donde cayeron 4-0 y fueron eliminados por posición en la tabla –no fue remontada de la UNAM– puede tener una explicación “oscura”, en donde las palabras “amaño” y “deshonor” serían las protagonistas.
De acuerdo a lo dicho por el periodista de ESPN, Héctor Huerta, existen razones para creer que los jugadores del Cruz Azul, incluido Robert Dante Siboldi –que ya dejó el timón– se habrían dejado ganar por los problemas que existen a nivel de la directiva celeste, es decir, se dejaron ganar para darle “en la torre” a los que ahora administran al club y por “lealtad” a la familia Álvarez. Lo peor es que en este futbol mexicano todo puede pasar, pero las acusaciones son serias y hay mucha gente involucrada, ojalá se haga un buen trabajo periodístico y no haya sido una declaración para generar rating.


