La pandemia de coronavirus no sólo trajo consigo una crisis de salud física, sino también emocional: ansiedad, estrés, duelo y depresión son algunos de los padecimientos más frecuentes entre las personas durante el último año y que las llevó a buscar ayuda psicológica, dejando atrás el tabú de la salud mental.
Especialistas indican que durante el confinamiento las personas se dieron cuenta de la precariedad en temas de salud mental, y que es necesario acudir con un profesional para atender estos padecimientos sin miedo al rechazo.
El no atender los síntomas de posibles problemas de salud mental puede llevar a casos crónicos de depresión u otras enfermedades, que pueden poner en peligro la integridad física de las personas o imposibilitarlas de llevar una vida normal.
AUMENTAN ATENCIONES 75%
El número de consultas psicológicas otorgadas por el Sistema Municipal DIF de Puebla aumentó 75% de un semestre a otro, debido a que de enero a junio de 2020 se dieron 330 casos, mientras que de julio a diciembre fueron 578. De acuerdo con los datos abiertos del ayuntamiento de Puebla, los últimos tres meses del año fueron cuando más atenciones se brindaron, con 126 en octubre, 160 en noviembre y 110 en diciembre.
El grupo de personas entre 18 y 29 años fue el que más casos reportó, con 37% (337) ; seguido de aquellos entre 30 y 39 años, que representaron 29% (262); mientras que aquellos entre 40 y 49 años fueron 21% (188) del total. Las colonias de donde más personas acudieron a pedir ayuda fueron Bosques de Amalucan, Bosques de San Sebastián, Centro, Chulavista, Guadalupe Victoria, La Ciénega, San Andrés Azumiatla y San Baltazar Campeche.
INTENTOS DE SUICIDIO
Nosocomios poblanos recibieron cada nueve días, en promedio, a una persona que intentó quitarse la vida, pero que en su tentativa no lo logró, por lo que fue trasladada para recibir la ayuda correspondiente. De acuerdo con una solicitud de acceso a la información, la Secretaría de Salud del Estado informó que de durante 2020 se recibieron un total de 38 personas que intentaron terminar con su vida, pero no lo lograron.
Fueron mujeres las que más casos acumularon con 22 de los 38 casos reportados, mientras que el resto, 16, fueron hombres. Las edades con más casos fueron aquellas de entre 18 y 29 años, puesto que, de los 33 casos, 20 (53%) tenían este rango de edad; les siguieron aquellos que tienen menos de 18 años, con 10 (26%); aquellos entre 30-39 años, con seis (16%); y aquellos de entre 40 y 49 años de edad, con dos casos (5%)
SE ROMPE PREJUICIO DE LA SALUD MENTAL
Tuvo que pasar una crisis de salud como la pandemia de coronavirus para que la gente estuviera consciente de que ir a terapia psicológica es algo que todos, en algún punto de la vida, tenemos que hacer; y para romper tabúes y que esta práctica sea vista como algo natural y necesario.
María del Carmen Mora Ávila, psicóloga y catedrática de la Facultad de Educación de la UPAEP, comentó que, derivado de la contingencia sanitaria que llevó al confinamiento y a enfrentarnos a situaciones sin precedentes, las personas buscaron ayuda profesional para poder sobrellevar la crisis.
Mora Ávila informó que, desde que inició la pandemia, tanto en la práctica privada como en la del sector público, se notó un incremento de consultas psicológicas y de nuevos pacientes en hasta 30%, lo cual demuestra que, socialmente, cada vez es más aceptado ir a terapia. Sostuvo que son varios los factores que orillaron a las personas a tratarse psicológicamente, como el hecho de estar encerradas, la pérdida de empleo, la incertidumbre que se vivió al inicio de la crisis global y el fallecimiento de alguien cercano a causa del virus, hechos que les afectaron de manera significativa.
Resaltó que las principales causas por las cuales las personas continúan en terapia son que aún no superan un duelo, que no se adaptan al teletrabajo o que aún sienten miedo ante la posibilidad de enfermarse porque son de grupos que recibirán la vacuna al final, por lo que ahora se encuentran tratando las secuelas de esta experiencia.
Expresó que queda mucho camino por avanzar y que se necesitan políticas públicas que permitan seguir esta senda que se inició en la pandemia, para ayudar a quienes aún consideran que no es necesario atender este tipo de problemas.


