Mariana Flores
Más que poner barreras para detener a quienes, pese a las advertencias de contagio de COVID-19 desean peregrinar en las celebraciones guadalupanas, el gobierno estatal de Puebla desplegará vigilancia para garantizar seguridad.
“Pero les pido que este año se abstengan, les pido que no lo hagan”, urgió el gobernador Miguel Barbosa a quienes planean, organizan o pretenden participar en procesiones en el estado o hacia otras entidades.
Descartó que haya operativos por parte de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) para impedir peregrinaciones el próximo 12 de diciembre.
El mandatario refirió que será necesario que templos y parroquias en el estado se apeguen a los lineamientos dictados por la Arquidiócesis de Puebla, para evitar un repunte en el número de contagios por COVID-19.
“No depende de una iglesia, depende de una voluntad, de una fe, de una manera de comprometerse frente a una creencia religiosa como la devoción a la Virgen de Guadalupe”, dijo.
Sin embargo, exhortó a todos los creyentes a evitar su participación en caminatas, rodadas y relevos, que año con año salen de distintos estados de la República con dirección a la basílica de Guadalupe, que estará cerrada del 10 al 13 de diciembre.
La Arquidiócesis de Puebla, emitió un comunicado donde informó que este año, no habrán verbenas populares, kermés, eventos culturales, peregrinaciones, procesiones o eventos que propicien la aglomeración de personas.
Determinó que los templos y el Seminario Palafoxiano, se mantendrán abiertos durante la celebración guadalupana, respetando las medidas sugeridas por las autoridades sanitarias y el aforo reducido.


