La noticia de que el brazo fiscalizador de recursos del gobierno federal determinó inmovilizar las cuentas de los dos hijos mayores de Mario Marín Torres, exgobernador de Puebla, fue de inmediato revirada por la interposición de un amparo judicial para evitarlo.
Carlos y Mario Marín García son poseedores de negocios, inmuebles y cuentas bancarias millonarias desde que alcanzaron la mayoría de edad.
Mario cumplió 18 en el año 2000. La Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda ordenó el bloqueo de las del gobierno de México; sin embargo, una orden judicial de la esfera federal protege esos haberes financieros.
Contra Mario Marín pesa una orden de aprehensión girada el 11 de abril de 2019 por el delito de tortura en contra de la periodista Lydia Cacho.
Hasta el momento, ninguna de las acusaciones contra Marín ha prosperado. Como se sabe, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en noviembre de 2007, lo exhoneró de haber ordenado y operado la detención abusiva e irregular de Cacho.


