Mariana Flores
Parecieran invisibles, nadie habla de ellos, oficialmente no se sabe cuántos son y mucho menos que les deparará el futuro. Son los huérfanos que ha dejado la COVID-19.
Juan Martín Pérez, director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), aseguró que este tema se ha borrado del mapa, pero 4 millones de estudiantes de educación básica dejaron la escuela y quedaron expuestos a un futuro laboral.
“Para nosotros es muy importante hacer notar que uno de los elementos más importantes en esta falla del control de la pandemia, es la invisibilidad que tienen niños, niñas y adolescentes”, dijo.
Los gobiernos estatales –dijo– no tienen conocimiento del número de menores de edad que quedaron en orfandad, ante el fallecimiento de sus padres por coronavirus, por lo que el Sistema de Desarrollo Integral de la Familia (DIF) debe ofrecer acompañamiento y asesoría a los afectados.
Agregó que la necesidad de resolver su situación jurídica radica en el acceso a programas sociales, así como a la educación.
De no hacerlo, se les expone a la discriminación, uniones prematuras y embarazos no deseados.
Indicó que hasta el momento se ha perdido comunicación con 15 por ciento de los estudiantes de educación básica, por lo que al menos 4 millones de alumnos habrían abandonado su educación, quienes estarían orillados a trabajar para sostenerse.
Juan Martín Pérez explicó que el país podría alcanzar la cifra de cinco millones de niños, niñas y adolescentes en actividades económicas, luego que en el censo de 2019 de la Organización Internacional del Trabajo contabilizó 2.3 millones menores de edad laborando.
Además, la educación a distancia y el teletrabajo forzó a los integrantes de las familias a pasar la mayor parte de su tiempo frente a las pantallas, originando una “orfandad digital”.
“Esto significa que niños, niñas y adolescentes que están muchas horas conectados a las pantallas, pero solos, porque el mundo adulto somos migrantes digitales y muchas y muchos enfrentan analfabetismo digital”, explicó.


