En Acatzingo, Puebla, se encuentra este exconvento de San Juan Evangelista, construido en 1528, con las capillas de la Virgen de los Dolores y de la Soledad y varios retablos barrocos y pinturas de Miguel Jerónimo Zendejas.
Su claustro tiene aspecto de fortaleza y custodia una pila de agua bendita labrada en cantera. Se dice que Hernán Cortés pasó una noche ahí.


