Las ventas de casa en casa, también conocidas como cambaceo, representan un ingreso complementario para las familias mexicanas, sin embargo la contingencia por el COVID-19 las impactó negativamente con una disminución de más de 50 por ciento.
La coordinadora de la Licenciatura en Economía y Finanzas de la Universidad Iberoamericana, Mar Estrada Jiménez, comentó que este comercio bajó poco más de la mitad, pues por la cuarentena las vendedoras no pueden salir de casa a hacer sus entregas.
Algunas empresas migraron su producción a gel antibacterial y productos de limpieza, debido a la alta demanda originada por la pandemia.
La especialista comentó que aunque no hay datos de cuántas personas se dedican a esta actividad, son muchos los hogares que complementan sus gastos diarios a través de la venta de productos por catálogo.
Las vendedoras son las que menos ganancias obtienen de los productos que ofertan, pues máximo les dan 30 por ciento; mientras que sus representantes se llevan la mayor parte, mencionó la académica.
Estimó que 80 por ciento de quienes se dedican a este modelo de negocio son mujeres, por 20 por ciento de hombres.
Fue en la década de los 50 y hasta los años 70 que este mercado tuvo su mayor auge. “Tras la contingencia sanitaria vendrá una crisis económica que va a seguir afectando estas ventas, ya que las personas no tendrán la misma capacidad de compra, además que habrá mucha gente que ingrese a este mercado como alternativa para sobrevivir y por lo tanto se va a saturar”, adelantó.
En Puebla 8.1 por ciento de la población ocupada busca ingresos complementarios
De acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), de octubre a diciembre de 2019, 2 millones 953 mil personas, equivalente a 61.6 por ciento de la población de 15 años y más, son económicamente activos.
Lo que significa que 80 de cada 100 hombres y 45 de cada 100 mujeres están laborando. En 2019, Puebla tenía una población de 6 millones 447 mil 974 personas, de las cuales 4 millones 791 mil 870 personas tienen más de 15 años de edad.
De la población económicamente activa, 2 millones 878 mil 209 personas fueron clasificados como ocupados, mientras que 75 mil 45 personas se encontraban desocupadas, es decir que no tienen un empleo pero que están en la búsqueda de uno.
Dentro de la población ocupada se especifica que 8.1 por ciento, es decir 234 mil personas, buscaron una subocupación por necesidad, una ocupación complementaria o un nuevo trabajo con un mayor horario, con el fin de satisfacer sus necesidades.


