Mariana Flores
Con el nombramiento de un nuevo titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la detención de 21 directivos del Centro de Reinserción Social (Cereso) de San Miguel, el gobernador Miguel Barbosa Huerta anunció una nueva “limpia” en todos los reclusorios del estado.
Confirmó que las detenciones obedecieron a la investigación en torno al caso del bebé que fue exhumado de la Ciudad de México, para ser ingresado sin vida en un reclusorio poblano.
El mandatario abundó que tras las investigaciones de lo ocurrido el pasado 10 de enero, cuando un interno encontró a un bebé sin vida en un contenedor de basura al interior del reclusorio, se libraron 23 órdenes de aprehensión por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE), de las que se efectuaron 21.
Del caso referido, señaló que los ahora detenidos se otorgaron el derecho de excluir a personas y vehículos de las revisiones y protocolos de ingreso, por lo que se dijo “escandalizado y ofendido”.
“Los reclusorios tienen reglas y protocolos de seguridad, que dejaron de aplicarse en San Miguel. Mucha gente intenta todo el tiempo evitar la revisión y todo eso se va a sancionar. Se otorgaban el derecho de exentar los protocolos de revisión”, dijo.
Barbosa Huerta garantizó que se realizará una renovación completa del sistema penitenciario y afirmó que la administración estatal no sostiene relaciones con el crimen organizado, añadiendo que se llegará a las últimas consecuencias para el esclarecimiento de este caso.
“Nunca habrá más un estado vinculado a la delincuencia, como lo hubo. Todavía vamos a revisar muchas cosas del pasado. Para aquellos que sienten que pueden desestabilizar a nuestro estado con hechos delictivos, les digo que no, que con este gobierno se topan”, sentenció.


