La ausencia de redes de apoyo y herramientas accesibles son factores decisivos para que las mujeres permanezcan en un ciclo nocivo de violencia, con insultos, comentarios hirientes, gritos, golpes e incluso la muerte.
Cuando inició la pandemia y el consecuente confinamiento sanitario, las mujeres tuvieron que quedarse en casa.
Pese a que tendría que ser el espacio más seguro para ellas, la realidad fue otra: quedaron directamente a merced de sus agresores, sus propias parejas, lo que se reflejó en las llamadas de emergencia al número 911.
A casi dos años del inicio de la pandemia y después del retorno a las actividades presenciales, la violencia contra las mujeres persiste.
Después de que la pandemia evidenció que las agresiones no sólo se dan en las calles, es necesario evaluar la situación y que se apliquen medidas no sólo para erradicar sino para prevenir la violencia hacia las mujeres.
PANDEMIA Y VIOLENCIA
Si la sociedad no estaba lista para enfrentarse a la crisis de salud, menos lo estaba para hacer frente a los estragos que traería consigo. El número de mujeres que buscaron ayuda sobrepasó a las autoridades, las cuales ya de por sí se veían rebasadas.
Ana Laura Gamboa Muñoz, responsable del Observatorio de Violencia Social y de Género (OVSG) en el Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría SJ (IDHIE) de la Ibero Puebla, explicó que la pandemia visibilizó aspectos específicos de la violencia contra la mujer, que tienen que ser analizados para generar acciones de cambio.
Gamboa Muñoz comentó que la pandemia evidenció las carencias de los organismos que están a cargo de atender a las mujeres víctimas de violencia; desde el trato con las personas, hasta las instalaciones disponibles para salvaguardarlas.
Apuntó que este escenario brinda la oportunidad de revisar el trabajo que se lleva a cabo desde diversas instancias, para crear y mejorar estrategias que ayuden no sólo a la impartición de justicia, sino a la prevención de este tipo de violencia.
LLEGAN AL HOSPITAL
Hospitales poblanos auxiliaron al día, en promedio, a dos mujeres con lesiones resultado de agresiones por violencia familiar, pues de enero al 7 de noviembre fueron atendidas 660 mujeres por este tipo de lesiones.
De acuerdo con los datos del boletín epidemiológico de la Secretaría de Salud federal (SSA), el número de mujeres atendidas aumentó 12%, ya que de enero al 7 de noviembre de 2020 fueron 591 mujeres.
La cifra reportada por la entidad colocó a Puebla como el estado número 19 con más mujeres atendidas por este tipo de actos. Estado de México encabeza esta lista con 7 mil 487 reportes; seguido de Guanajuato, 4 mil 508 casos; Hidalgo, en tercer sitio, con 3 mil 955 incidentes; Guerrero, 3 mil 780; y Veracruz, con 3 mil 280 reportes.
TIPO DE VIOLENCIA
Las agresiones adoptan diversas formas:
Física
Emocional
Sexual
Económica
Psicológica



