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Por orfandad, abandono y violencia, rezago escolar

Eso vivieron durante los confinamientos por la pandemia 16 de cada 100 alumnos poblanos; el atraso en conocimientos se superará en cuatro o cinco años: experta

Crónica Puebla por Crónica Puebla
26 abril, 2022
en Metrópolis
Por orfandad, abandono y violencia, rezago escolar

CUARTOSCURO

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Por: Jesús Peña

En el estado de Puebla, 16 de ca­da 100 niños sufrió abandono, orfandad y violencia en los con­finamientos por la pandemia de COVID-19, lo que afecta el ac­tual regreso presencial a clases, marcado por un profundo reza­go que tardará de cuatro a cinco años en ser superado.

Así lo indicó Dulce María Pé­rez Torres, catedrática-investi­gadora de la Facultad de Psico­logía de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), con datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México, en su medición de 2021.

En rueda de prensa, la espe­cialista indicó que padecen vio­lencia contra niñas, niños y ado­lescentes ocho de cada 10.

“Abandono, orfandad y vio­lencia padeció 15.7% de los ni­ños poblanos, dice la estadística; pero la cantidad real bien puede ser el doble o triple, porque el ni­ño no lo dice, pero no participa en clase. Con la educación hí­brida algunos estuvieron arrin­conados, a oscuras y golpeados”.

Y agregó: “En colegios de me­nos posibilidad económica se ve cómo las mamás jalonean a los hijos; en otros, los bajan de la ca­mioneta a gritos. Muchos niños y adolescentes son violentados desde que se despiertan para que vayan a la escuela. Esta violen­cia en la comunidad es un refle­jo de lo que pasa en casa”.

La catedrática explicó que en los primeros tres meses de edu­cación a distancia los niños no sabían lo que estaba sucedien­do, pero aprendieron a dominar la tecnología para tomar clases.

Pero perdieron la focalización de su atención, por tantas horas frente al computador.

Destacó que las clases debie­ron abreviarse: 30 minutos pa­ra leer un texto, hacer un ejerci­cio y compartirlo, más 10 minu­tos de reflexión del trabajo con el niño; pero al mantener la ho­ra completa, el menor comenza­ba a distraerse, padres o abue­los prendían la televisión y el ni­ño hacía caso a dos dispositivos.

Los adolescentes se desperta­ban, prendían el celular, dejaban que el profesor hablara 50 minu­tos mientras seguían acostados, entonces, cuando despertaban por completo, no habían enten­dido, no había compresión y no podían participar, ello sin contar los problemas que pudieran te­ner con el internet, relató.

“Se evidenció que los medios de comunicación fueron más auditivos que participativos, que en las escuelas nos educa­ban más para la acción y no pa­ra la escucha; a eso se deben los grandes rezagos. En presencia­les va a ser muy difícil que el ni­ño esté atento a un maestro que se mueve en un escenario muy corto, quien debe cubrir las la­gunas que tienen”, señaló.

Pérez Torres indicó que el riesgo ahora es que el niño só­lo estudie para pasar el examen, pero no entienda significados.

Por ello, el sistema debe cam­biar, tomando el aprendizaje del menor en su casa y así regresar­lo a la escuela.

“Antes el camino era de la ca­sa a la escuela y regreso a casa; ahora debe partir de la escuela a la casa y de vuelta a la escuela”.

Durante la pandemia de coro­navirus, los niños no sólo vivie­ron violencia; también fueron llevados al trabajo físico, una combinación que genera la pér­dida del interés por el estudio.

Más aún, jóvenes de 18 años llegan ahora a la universidad después que dos años de prepa­ratoria encerrados en casa, vol­viendo a tener el papel de los ni­ños pequeños de la familia. Ellos llegan con una especie de “in­fancia atorada” a la formación superior, explicó.

La investigadora también ad­virtió sobre el riesgo de que crez­ca el bullying en las aulas, en es­pecial en los menores que han sufrido denostación desde su ho­gar –a través de apodos o malos tratos–, pues llegan endebles al sistema educativo.

“Los profesores deben estar atentos y retomar reglamentos para tener cierto control. Otro factor será el ciberbullying, aquí hay que ponerlo en manos de autoridades”, apuntó.

Etiquetas: abandononiñosPuebla

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