Diana López Silva
Con la escalada de precios en los insumos, se prevé que el kilo de tortilla llegue a costar 20 pesos en Puebla a fin de año, de acuerdo con Elvira Blanco Sánchez, representante de la Cámara Nacional de Producción de Masa y Tortilla.
Explicó que a partir de la pandemia de COVID-19, sumada a otros factores como la guerra en Ucrania, el cambio climático y los niveles históricos de la inflación, se ha generado un aumento en los precios de los insumos “que no puede parar nadie”, como el maíz, el gas y la gasolina, lo que ha encarecido el transporte y la producción.
Todo lo anterior ha obligado a ajustar los precios de la tortilla y se prevé que así continúe en lo que resta del año, aunque descartó que el precio llegue a 30 pesos, como indicaba el rumor que se viralizó en redes sociales a finales de julio.
INCONTROLABLE
La representante de la Cámara Nacional de Producción de Masa y Tortilla lamentó que la industria de la tortilla atraviese por una situación en la que ni el gobierno puede hacer algo, ya que el costo del maíz está sujeto a la bolsa de valores, y su precio fue liberado hace casi 12 años, por lo que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) tampoco puede intervenir.
Consideró que el problema de Puebla es que siempre ha ofrecido la tortilla a un precio más bajo que otros estados (tres pesos menos), lo cual descapitaliza a la industria local.
Ello sumado al problema de los acaparadores, que compran el kilo de maíz a tres pesos y lo revenden a seis a los productores de tortilla.
Además, el aumento en la gasolina encarece el flete, ya que el maíz proviene generalmente de Sinaloa, de la zona del Bajío, Hidalgo y también hay producción en Puebla.
NO HAY APOYOS
Ante la situación que atraviesan, comentó que desde hace dos años están en pláticas con la Secretaría de Economía federal, sin que hasta el momento haya soluciones.
“Nosotros no somos los hambreadores. Ajustamos los precios por lo caros que están los insumos”, dijo la productora de masa y tortilla Elvira Blanco.
Dijo desconocer la propuesta que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) entregó a la Secretaría de Hacienda hace unos días, para destinar partidas en el Presupuesto de 2023 para fijar el precio de la tortilla en 10 pesos.
Sin embargo, mencionó que, como Cámara Nacional, han entregado escritos a las Cámaras de Senadores y Diputados sin obtener respuesta de los legisladores.
Señaló que no necesitan fijar un precio por decreto, sino tener una garantía en el precio del maíz, para mantener los precios estables.
José Juan Zamorano Mendoza, director de la Facultad de Ingeniería en Agronomía de la UPAEP, mencionó que existe falta de estímulos y tecnificación para potencializar al campo mexicano y lograr la autosuficiencia alimentaria.
En el caso del maíz blanco –utilizado para la elaboración de tortilla–, dijo que México produce casi 27 millones de toneladas, e importa 16.49 millones de toneladas de maíz amarillo –para alimentar animales para la producción de carne y huevo–, lo que equivale a 60% de lo que se produce.
En ese sentido, el académico señaló que se tendría que incrementar la producción de maíz para ser autosuficientes como propone el presidente de México; sin embargo, “lo que hace falta para que se potencialice este sector es que se generen estímulos, subsidios y apoyos para que la gente se anime a producir más maíz y alcanzar la producción que se necesita”.



