Por: Mariana Flores
Con la premisa respecto a que un tercer perro cayó al socavón formado en el municipio de Juan C. Bonilla, el gobernador Miguel Barbosa Huerta reconoció que es necesario reforzar el cerco de seguridad y controlar el acceso al hundimiento, por tiempo indefinido.
Durante su conferencia matutina, el mandatario señaló que esta afectación “no se va a resolver nunca”, al considerar que deberá pasar un largo tiempo para que pueda convertirse en una barranca o en un pozo útil. “Si en el socavón deja de salir agua, algún día se secará. No creo que sea pronto. Si se seca, tardará años en que pueda ser una barranca transitable”, dijo.
Para el mandatario, resulta imposible mantener a los elementos de Seguridad Pública resguardando la zona por varios años, por lo que –dijo– será necesario encontrar una estrategia que proteja a la población y controle el acceso para evitar incidentes.

En Santa Maria Zacatepec el problema del socavón no es el único, los pobladores
también señalan el estancamiento de agua que atribuyen a empresas de la región,
lo cual podría convertirse en un foco de contaminación.
El socavón, que sigue midiendo 126 metros en su eje mayor y 122 en el menor, se convirtió en un centro de atracción turística que pronto pasará de moda, de acuerdo con la estimación del gobernador Barbosa Huerta.
Por su parte, Ana Lucía Hill Mayoral, secretaria de Gobernación estatal, informó que tras recibir la noticia del can que supuestamente se encontraba al interior del hundimiento, se ordenó su inmediato rescate. Sin embargo, el perro no ha sido localizado, por lo que sugirió que “entró y salió por su propia pata”.
Miguel Barbosa Huerta también anunció que será hoy cuando inicie la entrega de liquidaciones, a los propietarios de los terrenos de cultivo afectados por el socavón.
No obstante, el mandatario subrayó que el principal obstáculo que han tenido los campesinos para poder reclamar el pago de sus tierras, es que no cuentan con la documentación que acredite que son propietarios de las mismas.


