Mariana Flores
Ayer, el aviso de que un cadáver de mujer se halló en la comunidad de Tlatela significó, para la familia de Cinthya Itzel, un desplazamiento angustioso con la esperanza de identificar a la madre de familia de 21 años.
La última vez que la vieron sus familiares fue el domingo pasado, 9 de mayo.
Al salir del trabajo, se reunió con amigos. Un primo suyo anunció que la llevaría a su domicilio.
Pero no volvió a casa.
Su mamá, extrañada por que Cinthya faltó al trabajo donde son compañeras, comenzó a buscarla por sus propios medios.
Acudió a las oficinas de la Fiscalía General del Estado región Izúcar de Matamoros y levantó la denuncia por desaparición. Sin embargo, no se emitió ninguna ficha.
Alejandro Nájera, el padre, denunció que los elementos de la policía ministerial de Izúcar de Matamoros minimizaron la desaparición, y le aseguraron que aparecería en dos o tres días porque “seguro se fue con el novio”.
Familiares y amigos de la veinteañera desaparecida aseguran que su novio es un hombre violento y que abusa de las bebidas alcohólicas.
El primo que presuntamente la llevó a su casa no se presentó a declarar. Después, relató que ella se bajó dos calles antes de llegar al domicilio y caminó rumbo a la casa de su pareja.


