Por sexto año consecutivo, el Colectivo Voz de los Desaparecidos se reunió en la catedral de Puebla para honrar a las madres cuyos hijos están desaparecidos o han sido víctimas de la violencia.
El arzobispo, Víctor Sánchez Espinosa, les dio la bienvenida y durante la misa instó a las autoridades a enfrentar la delincuencia en el país y en el estado.
Las participantes del evento destacaron que para ellas el 10 de mayo no es una celebración, sino una oportunidad para exigir justicia por sus hijos desaparecidos y por las madres que también han sido víctimas de la delincuencia.

EXIGEN ACCIÓN DE FISCALÍAS
En el zócalo de la Ciudad de México, madres de personas desaparecidas exigieron a los gobiernos federal y estatales celeridad.


