Por: Hugo Cabrera
Una leyenda local, narrada por la abuela Marichuy, inspiró al cronista de Huaquechula, Silverio Reyes, y a su familia para crear “El páramo de los duendes”.
La habita una decena de figuras de barro en casas miniatura, construidas con materiales de la región, madera, troncos, y arcillas.
Es el sitio donde la abuela Marichuy decía que aparecían unos niños. Lo contó siempre ella, quien murió hace dos años, a punto de cumplir 100, explica Silverio.
El paraje será modificado, con base en el diseño de una estrella de cinco picos, orientada hacia el norte.
Representará elementos de la naturaleza: la tierra donde se asienta, el aire que llega del norte a través de los árboles, el agua que corre por el río Huitzila –“De los colibríes”– a un lado y el volcán Popocatépetl al noroeste.
La fauna local recorre el sitio: cacomixtles, armadillos, zorrillos, y varias especies de aves.
“Queremos que la gente conserve y aprecie sus huertos, que han ido desapareciendo en la comunidad. El paraje es, en sí, un pequeño huerto”, dice el cronista.
Agrega que algunos visitantes de “El páramo de los duendes” llevan velas rojas, amarillas verdes, que hacen peticiones a los duendes.
PARA CONOCERLO
- Se realizan recorridos desde las 20:00 hasta las 02:00 horas
- Hay que reservar al 2228 32 2283 o al 2441 20 2287
- La tarifa de entrada es de 40 pesos para adultos y 20 pesos para niños


