En 2017, bajo la cúpula deshecha por el sismo del 19 de septiembre, este caballo quedó hecho astillas. Su jinete quedó restaurado hace seis meses, y ahora es el turno del corcel para regresar a su sitio: al mando de Santiago Apóstol, en la parroquia de Izúcar de Matamoros.
Mañana será entregado, indicó María del Carmen Castro Barrera, titular de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural, que se encargó de los trabajos en las dos piezas de la imagen venerada.


