Por: Lic. Guillermo Pacheco Pulido
Es relativo
La economía –se dice– es la ciencia que estudia los recursos, la creación de la riqueza y la producción, distribución y consumo de los bienes y servicios de la sociedad.
Al parecer es una ciencia muy compleja, no fácil de entender y aplicar.
Los griegos, creadores de la palabra, la simplificaron señalando que la economía es la administración del hogar y esto tiene su razón.
En otro aspecto hay personas que orientan sobre el tema de la economía, como puede ser por ejemplo un premio Nobel como Paul Krugman, quien entre sus muchos libros tiene el intitulado “Detengamos esta crisis ya”.
Todo lo anterior viene porque tal parece que la economía de algunos países siempre está en crisis. Ahora ésta ha aumentado por los fenómenos de la pandemia por la COVID-19 y conflictos bélicos lejanos, pero que afectan de todas formas por la interdependencia humana.
El premio Nobel de referencia nos habla en su libro de temas como:
-¿Y ahora qué hacemos?
-¿Cuán mal están las cosas?
-Economía de la depresión.
-Banqueros que se vuelven locos.
-La segunda edad del oro.
-Economía de la edad oscura.
-Anatomía de una respuesta inadecuada.
-¿Pero y el déficit?
-Inflación, la amenaza fantasma.
-Erodammering: el crepúsculo del euro.
-Acabemos con esta depresión.
Nos hace magníficos y fundados razonamientos en cada tema, nos explica con claridad su contenido y cómo a veces las personas a quienes les corresponde tomar decisiones se niegan a escuchar opiniones sobre cómo actuar en estos campos para los actuales y futuros tiempos.
Así, por ejemplo, nos habla de la depresión anterior y la vinculada con la de estos tiempos, depresiones que empobrecen de repente a la gente, que pulverizan sus ahorros.
Por ejemplo, las más afectadas son las fuentes de trabajo: en su creación, en su mantenimiento, en sus impulsos, requieren apoyos para tener una buena economía.
Sin embargo, hay economistas que se oponen a esos criterios, y señalan que en las crisis no se debe hacer nada, sino concentrarnos a los largos plazos en las tomas de decisiones: ello, dice el premio Nobel, “es una salida perezosa y cobarde: a largo plazo –dijo Keynes– estaremos muertos”.
Con la mencionada COVID-19 – guardando proporciones– estamos en depresión económica, y el conflicto bélico actual no nos deja salir de tal situación económica, porque de una u otra forma la economía no ha recuperado las fuentes de trabajo reales.
La depresión es la disminución importante de la actividad económica. Nuestro país tiene la oportunidad de contar con instituciones estables, pero no escapa a esos fenómenos económicos, podríamos decir, pandémicos de hoy en salud y en economía.
En donde el autor nos hace poner atención es en la actitud que profesionalmente tengan que estar tomando las bancas mundial y nacional para evitar “estampidas humanas”.
Desde luego no es nada fácil el estar tomando decisiones actualmente en materia económica y fiscal.
Yo creo que los griegos nos debieron aclarar el término de ellos: ECONOMÍA, pues no es nada más “administrar la casa”.
La que sabe muy bien de economía es el “ama de casa” quien tiene que caminar estirando su ingreso y gasto.
Un ama de casa dice: quien compra lo superfluo no tardará en verse obligado a vender lo necesario.
Las abuelitas dicen con sentido económico: “ahorra mijito”.
De aquí a que se enderecen la economía mundial y la nuestra, hay que estar acordándose de las “Siete vacas flacas” del sueño del Faraón de Egipto que tradujo o interpretó José.
Hay que leerlo, y usted también puede interpretarlo.


