• Nuestros Sitios
    • La Crónica CDMX
    • La Crónica Querétaro
    • La Crónica Jalisco
    • La Crónica Morelos
jueves, junio 11, 2026
Presidente y Dir. General: Jorge Kahwagi Gastine
Sin resultados
Ver todos los resultados
Crónica Puebla
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Ayuntamiento
  • Gobierno
  • Política
  • Academia
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Ayuntamiento
  • Gobierno
  • Política
  • Academia
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
Sin resultados
Ver todos los resultados
Crónica Puebla
Periodico
Inicio Opinión

Las cuentas y los cuentos

Crónica Puebla por Crónica Puebla
5 agosto, 2022
en Opinión
Congreso de EE.UU. pide investigar si México está violando compromisos del T-MEC

Flags are pictured during the fifth round of NAFTA talks involving the United States, Mexico and Canada, in Mexico City, Mexico, November 19, 2017. REUTERS/Edgard Garrido

Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Por: Jorge Alberto Calles Santillana/ Agenda Ciudadana

En estos días, quizás mejor que en cualquier otro momento, se ha hecho evidente en México que la etapa social que vivimos se caracteriza por una total disociación entre la realidad concreta y la percibida, entre los hechos que ocurren como resultado de la relación entre factores estructurales y las decisiones que se toman acerca de ellos, por un lado, y las historias que sobre esos hechos se narran, por otro. Digamos que en estos días, el modelo de gobierno de López Obrador se ha transparentado como nunca.

 

Mientras el país está en una situa­ción crítica, límite, en condiciones que requieren decisiones importan­tes y profundas, la narrativa presi­dencial y su espectáculo político es­tán más sólidos que nunca y, muy po­siblemente, cerca de un clímax apo­teósico.

La perspectiva económica no pue­de ser más preocupante. Las contro­versias planteadas por Estados Uni­dos y Canadá, en el marco del trata­do de comercio trilateral, han colo­cado a nuestro país en una situación nada sencilla: o se aceptan los recla­mos de los vecinos y se permite a sus actores económicos participar del de­sarrollo de energías limpias en nues­tro país –lo que es del total desagra­do del presidente– o, de lo contrario, tendremos que pagar aranceles altísi­mos. Pero también, el presidente po­dría decidir retirar a México del trata­do –y tal vez lo haga el 16 de septiem­bre, en el marco de la celebración de nuestra independencia–. Cualquie­ra que sea el desenlace, habrá conse­cuencias negativas para el país.

Por un lado, si la controversia se decidiera en el proceso de las consul­tas y no se alcanzara la fase de los pa­neles –lo más conveniente y deseable desde el punto de vista económico–, el proyecto político del presidente y su discurso quedarían muy lastimados. Recordemos que estamos en la víspe­ra de la selección de candidatos a las gubernaturas de Coahuila y el Estado de México y, también, a la presidencia de la república. Aun cuando tiene re­cursos para resarcirse, López Obra­dor quedaría debilitado como líder y tal debilidad podría tener costos po­lítico-electorales. El presidente es un hombre de ideas fijas, tiene un carác­ter indomable y está convencido de ser un personaje histórico viviente; difícilmente aceptará doblar las ma­nos y retraer su discurso nacionalis­ta. Es muy posible que en el contexto de la celebración independentista de­cida envolverse en el lábaro patrio y asumir hasta las últimas consecuen­cias lo que él cree –su versión de la historia le ha forjado una convicción a prueba de fuego– es la soberanía y la independencia de México. Lo que empezó siendo un recurso de distrac­ción ha terminado por convertirse en una verdad irrefutable. El episodio le otorga la posibilidad al presidente de ver su sueño realizado: convertirse en ícono de la epopeya nacional que­dando registrado en imagen y narra­tiva en los libros de historia de texto gratuito de las generaciones futuras.

Si esa fuera la decisión que toma­se, la suerte de la economía mexica­na estaría echada, no por años, por décadas. Las relaciones comerciales con Estados Unidos, nuestro principal socio, sufrirían un fuerte impacto; el sector exportador, base importante de nuestra economía, se vería debili­tado porque los márgenes de ganan­cia se reducirían vía aranceles, ade­más de que la inversión extranjera y la privada nacional se frenarían sig­nificativamente. Los mercados labo­rales resultarían seriamente afecta­dos, pues a falta de inversión y estí­mulos, la tasa de empleo caería de manera importante. No hay necesi­dad de abundar sobre las consecuen­cias negativas que estos fenómenos tendrían sobre los índices de violen­cia y criminalidad. Pero, claro, los da­ños habrán de ser ocultados tras la cortina del discurso de la defensa de nuestros recursos.

Si las controversias no se resuel­ven en la fase de las consultas y se forman los paneles de expertos pa­ra decidir, es prácticamente un he­cho que fallarían a favor de Estados Unidos y Canadá. México adquirió compromisos muy claros en el tra­tado de libre comercio. El presidente firmó esos acuerdos, que fueron res­paldados por el Senado de la Repúbli­ca. La supuesta agresión a la sobera­nía es sólo una más de las narrativas simplistas de este gobierno. Como to­das las que ha empleado, resulta muy convincente. El discurso oficial de México tiene por pilar la necesidad de reafirmar una independencia cu­ya realidad es más fuerte en los pape­les que en los hechos. Pero, sobre to­do y gracias a la actuación de Lázaro Cárdenas, los recursos naturales han quedado marcados como inherentes a nuestra identidad y nuestra sobera­nía. El presidente sabe esto y lo explo­ta a su favor.

Así pues, el espectáculo de la po­lítica disociada de la realidad posi­blemente vivirá pronto un momento de grandiosidad. Vivimos a través de historias construidas desde y para las emociones por un presidente con pre­sencia interminable en la arena pú­blica y al que la mayoría de los gran­des medios poco hace por cuestionar­lo; innegable la complicidad de una oposición tan miope y pobre como in­eficaz e inefectiva. En México, hoy, no cuentan las cuentas, sino los cuentos.

Etiquetas: estados unidosTratado Comercial México Estados Unidos y Canadá

Publicación anterior

¿Qué le pasa a Augusta? (aires de ruptura en el PAN de Puebla)

Siguiente

Barre Pericos a Tigres y van por playoffs

Siguiente
Barre Pericos a Tigres y van por playoffs

Barre Pericos a Tigres y van por playoffs

Columnistas

Arturo Luna Silva

Arturo Luna Silva

Garganta Profunda

MUNDIAL DE FUTBOL 2026: ASÍ LLEGA MÉXICO

Guillermo Pacheco Pulido

Guillermo Pacheco Pulido

Es Relativo

Que nada nos defina,que nada nos sujete, que la libertad sea nuestra propia sustancia

logo
cuan138
1 win пинап бетвиннер aviator game лаки джет 1win

Categorías

  • Academia
  • Al oído
  • Ayuntamiento
  • Bienestar
  • Cultura
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Es Relativo
  • Escenario
  • Garganta Profunda
  • Gobierno
  • La Quinta Columna
  • Metrópolis
  • Mundo
  • Municipios
  • Nacional
  • Negocios
  • Opinión
  • Política
  • Portada
  • Principal
  • Sin categoría
  • Soliloquio
  • Sucesos

Versión impresa

version impresa

Nosotros

Presidente y Dir. General: Jorge Kahwagi Gastine
Vicepresidente: Jorge Kahwagi Macari
Subdirector y Gerente General: Rafael García Garza

  • Nuestros Sitios

© 2019 La Crónica Puebla.

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Cultura
  • Academia
  • Negocios
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
  • Opinión
  • Bienestar
  • Sucesos

© 2019 La Crónica Puebla.