Alejandro Cañedo Priesca
La capital de la República Checa es conocida como “La Ciudad de las Cien Torres” y “El Corazón de Europa”. Praga ofrece una mezcla única de lo antiguo y lo moderno, que se refleja en cada rincón de sus calles empedradas y plazas históricas.
Esta ciudad tiene una historia que se remonta a más de mil años. Fue fundada en el siglo IX y rápidamente se convirtió en un importante centro político, cultural y económico de Europa Central.
Durante la Edad Media, Praga floreció bajo el reinado de Carlos IV, quien estableció la Universidad Carolina en 1348, la más antigua de Europa Central.
En el siglo XIV, se consolidó como la capital del Sacro Imperio Romano Germánico y fue durante este período que se construyeron muchos de sus monumentos más emblemáticos, como el Puente de Carlos y la Catedral de San Vito.
A lo largo de los años, Praga ha experimentado un renacimiento cultural y económico, convirtiéndose en uno de los destinos turísticos más populares del mundo.
Sus numerosos atractivos turísticos fascinan. Te recomiendo que visites el Castillo de Praga, uno de los más grandes y antiguos del mundo. Fundado en el siglo IX, ha sido la residencia de los reyes de Bohemia, emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico y presidentes de Checoslovaquia y la República Checa. El complejo del castillo alberga la Catedral de San Vito, el Antiguo Palacio Real, la Basílica de San Jorge y el Callejón del Oro, donde se dice que vivió el escritor Franz Kafka.
Otra opción es el Puente de Carlos, uno de los más famosos de Europa. Conecta el Castillo de Praga con la Ciudad Vieja. Fue construido en el siglo XIV y ofrece vistas espectaculares del río Moldava y los edificios históricos que lo rodean. Es un lugar perfecto para pasear, disfrutar de la música de los artistas urbanos.
Puedes conocer la Plaza de la Ciudad Vieja o la zona histórica de Praga. Rodeada de edificios góticos, renacentistas y barrocos, este lugar es famoso por su Reloj Astronómico, que data de 1410 y en su tipo, es uno de los más antiguos y elaborados del mundo. Cada hora, la plaza se llena de turistas que esperan ver el desfile de los apóstoles y otras figuras mecánicas.
También puedes visitar el Barrio Judío, conocido como Josefov, es uno de los más antiguos y mejor conservados de Europa. Aquí se encuentra la Sinagoga Vieja-Nueva, la sinagoga activa más antigua de Europa, y el Antiguo Cementerio Judío, un lugar conmovedor con tumbas que datan del siglo XV. El Museo Judío de Praga ofrece una visión profunda de la historia y la cultura judía en la ciudad.
El Monte Petrín es un oasis verde en el centro de Praga, ideal para escapar del ruido de la ciudad. Se puede subir a la Torre de Petrín, una réplica en miniatura de la Torre Eiffel, para obtener vistas panorámicas de la ciudad. El monte también cuenta con jardines, un laberinto de espejos y la Iglesia de San Lorenzo.
La ciudad tiene tradición musical y ofrece una amplia gama de conciertos y espectáculos. La Ópera Estatal de Praga, el Teatro Nacional y el Rudolfinum son algunos de los lugares más destacados para disfrutar de óperas, ballets y conciertos de música clásica. También hay numerosos clubes de jazz y teatros que ofrecen una variedad de actuaciones en vivo.
La República Checa es famosa por su cerveza, y Praga es el lugar perfecto para degustarla. Hay numerosas cervecerías y pubs históricos donde se puede probar una amplia variedad de cervezas artesanales y tradicionales. Algunos lugares recomendados son la Cervecería U Fleku, una de las más antiguas de Praga, y la Cervecería Pilsner Urquell, conocida por su icónica cerveza rubia. ¡Viajemos juntos!


