Dr. Anselmo Salvador Chávez Capó / Profesor Investigador de la UPAEP
Ya está decidido: la compañía más grande de coches eléctricos presentó el pasado miércoles su plan de inversión en el mediano plazo, durante al Día del Inversionista 2023 de Tesla Motors, que se llevó a cabo en Austin, Texas, en el cual se destaca su decisión de invertir de manera inicial 5 mil millones de dólares para la construcción de la Gigafactory en Santa Catarina, Nuevo León, en la zona conurbada de Monterrey.
Es una excelente noticia para nuestro país, considerando que la inversión extranjera directa para este año, de acuerdo con Noguez (2023), oscilaría entre los 35 mil y los 40 mil millones de dólares, impulsada por el nearshoring, lo cual sería clave para que el Producto Interno Bruto crezca 1%, con lo cual se estaría alcanzando 12.50% de lo máximo estimado.
Se debe considerar que el total de la inversión podría ser de 10 mil millones, pero estos 5 mil millones adicionales de Tesla se verían prorrateados en los próximos años, y adicionalmente dicha inversión podría generar hasta 6 mil puestos de trabajo para la construcción y manufactura de autos eléctricos, según destacó el gobierno federal.
Es de apuntar que en enero-diciembre de 2022, la industria automotriz de vehículos ligeros en México comercializó un millón 86 mil 58 unidades ligeras y en ese mismo periodo, produjo 3 millones 308 mil 346 vehículos. Los camiones ligeros representaron 80.1% del total producido, mientras que el resto correspondió a la fabricación de automóviles.
En ese mismo lapso se reportó que se exportaron un total de 2 millones 865 mil 641 unidades, una variación de 5.9% respecto al mismo periodo de 2021, lo cual da como resultado que el valor de las exportaciones automotrices se encuentre alrededor de los 60 mil millones de dólares anuales y representa 22.4% de las exportaciones totales, para figurar como la principal fuente de divisas en el país, superando las remesas de los migrantes mexicanos que trabajan en el exterior y el valor de las exportaciones petroleras.
Con la llegada de Tesla, se suma al plan de la firma BMW de invertir 860 millones de dólares en la fabricación de vehículos eléctricos, en su planta de San Luis Potosí, y a los anuncios de otros gigantes del sector sobre nuevas operaciones para ampliar o iniciar su producción eléctrica.
Así las cosas, la llegada de Tesla y BMW se suman a las otras ocho fábricas de vehículos eléctricos que ya están funcionando en el país, entre las que figuran gigantes de la industria automotriz mundial como General Motors o Ford. Por cada dólar invertido, explica en conversación con BBC Mundo, se genera un efecto económico multiplicador de entre siete y 11 dólares en la economía local por toda la actividad que rodea a una planta de autos, como la industria de autopartes y otros proveedores de bienes y servicios que le dan vida a la fábrica (Barría, 2023).
Sin embargo, para que la industria de los vehículos eléctricos siga desarrollándose en México, añade Barría, debe resolver el principal problema para la producción, que es la energía, ya que la fabricación de los autos eléctricos requiere el consumo de grandes cantidades de electricidad, recurso que las firmas automotrices no tienen garantizado.
La duda surge por la política que en materia de producción de energía eléctrica ha promovido el gobierno federal, ya que al impulsar su reforma energética, la fuente principal de este insumo lo genera ahora la Comisión Federal de Electricidad, desplazando a la iniciativa privada que había realizado una cuantiosa inversión en este campo, por lo que su viabilidad depende de la buena voluntad del director de CFE, ya que al cambiar la normatividad establecida cuando algunos ya habían realizado su plan de negocios, trastocó el libre mercado.
De ahí que si bien el gobierno mexicano ha manifestado su interés en incentivar el uso de energías renovables, el sector privado mantiene sus reservas y teme que esas promesas no se cumplan.
A manera de reflexión, se puede señalar que la inversión de Tesla puede ser el viraje de la actual administración y motivar un cambio de enfoque si llega a darse cuenta que los temas de escasez de agua, cambio climático y energías renovables en México son una prioridad, y que con decisiones económicas respaldadas en consultas ciudadanas y en lo que diga mi dedito, no se alcanzará el crecimiento económico, la generación de empleos, la certeza para los inversionistas, el respeto a la democracia y la mejora en la calidad de vida de la población, tema que ha estado sobre la mesa por mucho tiempo y que, hasta ahora, sigue siendo un punto inacabado.


