Por: Lic. Guillermo Pacheco Pulido
Es relativo
La naturaleza es sabia y a todos los seres humanos nos ha dado normalmente lo mismo y a otros nos ha dado mucho.
Lo anterior se comprueba cuando decimos “yo tengo la razón”, “yo tengo mucha razón”, “siempre hablo con la razón’’, lo cual implica entonces que en un momento dado todos tenemos la posibilidad de utilizar lo que nunca nos falta y es LA RAZÓN.
Ha sido un debate –diría “eterno”– desde los filósofos griegos y otros que a la fecha seguimos tratando de definir qué es la RAZÓN, entendiendo que según la filosofía es la reflexión del hombre sobre la vida y el mundo.
Se nos señala que “LA EDAD DE LA RAZÓN” comenzó en el siglo XVIII, época en la que las personas empezaron a formular preguntas trascendentes sobre el mundo y todas sus respuestas se tenían que sustentar en ella.
También se nos explica que “La edad de la razón’’ se conoce como el fenómeno social denominado” LA ILUSTRACIÓN” que surgió en Francia, con la denominada Revolución Francesa.
En síntesis, en esa época la persona generalmente no disfrutaba ni tenía derechos en Francia y, por ello, el campesino y el obrero permanecían callados, eran los tiempos de la desigualdad.
Lo anterior provenía de las etapas anteriores a la Revolución, el pueblo era gobernado por un rey que tenía su origen en la divinidad y actuaba sin sometimiento a nada, ni a ley alguna, podríamos decir que él era el único que tenía razón.
En el siglo XVIII, mencionadas las ideas de “la edad de la razón”, éstas fueron revolucionarias en Francia y en los Estados Unidos de Norteamérica: Diderot, filósofo francés, tuvo mucho que ver en la redacción de la enciclopedia; y en los Estados Unidos Thomas Jefferson, tercer presidente de ese país, captó el espíritu y dimensión de LA RAZÓN y con ello redactó la Declaración de Independencia de su nación.
En esta época, en los salones
de la monarquía francesa la idea de la razón se comentaba con sorpresa, por ser producto además de los filósofos Rousseau y Voltaire.
En la Gran Bretaña el pensador Hume explicaba la trascendencia de LA RAZÓN: “lo importante es pensar las cosas por sí mismos y no sólo aceptar lo que se dijera”.
Ahora bien, muchos casos nos relata la historia en donde no se hacía caso a LA RAZÓN:
SÓCRATES fue condenado a tomar la cicuta y morir, a pesar de que el Oráculo de Delfos dijo que él era el hombre más inteligente de Grecia y que la acusación carecía de razón.
En el juicio a Sócrates su denunciante MELITO decía que el primero era ateo y que proponía a los jóvenes la adoración de otros dioses. Sócrates le respondió “Nadie te creerá Melito, y yo estoy seguro que tú mismo no lo crees…” Melito se contradice (no tiene razón) su acusación equivale a afirmar que Sócrates cree y no cree en los Dioses (en esta época se llamaba espíritu de contradicción: las cosas no pueden ser y dejar de ser al mismo tiempo) de todas formas no se le dio la razón a Sócrates; murió por la SINRAZÓN.
JUANA DE ARCO fue quemada en la hoguera de la justicia; el rey se rió de lo que ella explicaba; ella rescató la ciudad de Orleans de los ingleses.
Fue presa por ello y acusada de brujería porque decía que actuaba por revelaciones divinas. No le dieron la razón, sin embargo a esta doncella de Orleans la santificaron en 1920 y es la patrona religiosa de Francia. Tal vez esto último aconteció como reconocimiento de Francia a que Juana de Arco sí tenía RAZÓN.
A GALILEO GALILEI tampoco se le reconoció su exposición científica que afirmaba que la tierra giraba alrededor del sol; sufrió la prisión por ello, aunque mucho tiempo después le dieron la razón; es decir, reconocieron que el sol no giraba alrededor de la tierra, que no era la tierra el centro del universo.
La razón se prueba con argumentos de la lógica. La LÓGICA es la que nos enseña a razonar. La lógica es la ciencia del conocimiento.
Lo anterior lo escribo tomando en consideración que la LÓGICA es un tema complejo y debatible.
Es parte de la filosofía. La lógica conduce a la verdad, es un sistema o un método de razonamiento, nos hace coherentes al pensar y analizarnos sin contradicciones.
A veces usamos no la lógica que significa RAZÓN, y empleamos la lógica que llamo “NATURAL” que es aquella que se deriva del sentido común que a veces es parte del razonamiento humano. A veces creemos tener la razón porque utilizamos lo que se conoce como el sentido común.
Un maestro nos decía sobre este tema “es mejor estar entre dos locos que cerca de un necio que cree y afirma tener la razón, razón que le inspira su necedad”.
Otro amigo decía que “La lógica nos enseña que nadie es perfecto, así que aceptemos tal y como somos, ese es el mejor razonamiento para no alejarnos de la felicidad”.
Feliz año nuevo.


