La candidata de Morena, Norma Layón, ha impresionado a propios y a extraños, su campaña ha ido siempre a más.
Su capacidad de diálogo, le permitió sumar y congregar a diferentes liderazgos con los que parecía no haber posibilidad de reconciliación.
Desde los Comités de Agua de todas las Juntas Auxiliares; trabajadores de SOSAPATEX; los lideres del tianguis; los comerciantes establecidos del centro; las dos secciones del magisterio; los empresarios más importantes del corredor industrial de Texmelucan; agricultores exitosos de San Martín; y hasta panistas o priistas inconformes con las designaciones de sus partidos.
Norma Layón ha demostrado tener capacidad para gestionar apoyos para San Martín, aun en tiempo de pandemia, pero también de sumar voluntades, para acordar y no solo sumar para ganar, sino también para hacer gobierno.
Esto, con una campaña limpia, sin guerra sucia y de propuestas viables, parece que la candidata de Morena a la presidencia de San Martín Texmelucan va a volver a ganar uno de los municipios más importantes del estado.
Ante esto, sus contrincantes han iniciado una guerra sucia en su contra, actitud que denota desesperación. Desde encuestas donde todos los candidatos dicen que van en primer lugar y Norma en segundo, hasta fotos editadas burlándose de su imagen. Pues qué les queda después de ver los cierres en las Juntas Auxiliares de Moyotzingo y de Tlanalapan así como en el centro de San Martín, donde como se dice en el argot, “mostró músculo”, reuniendo en los tres cierres a un total de casi siete mil personas.
A diferencia de la capital, en San Martín la presidenta con licencia se mantiene en la pelea por mantener el puesto.
Habrá que esperar que la desesperación no orille a sus contrincantes a ensuciar el día de la elección con violencia o intentando desestabilizar la gobernabilidad que tanto trabajo ha costado tener en Texmelucan.


