En este regreso a clases presenciales, la ciudadanía de la capital poblana cuenta con el resguardo de la Policía, Tránsito y Protección Civil Municipal, a fin de garantizar que su traslado por las distintas zonas escolares sea seguro, tranquilo y sin contratiempos.
Adán Domínguez Sánchez, titular de la Gerencia Municipal, indicó que estos trabajos son para reducir las posibilidades de algún incidente, como atropellamientos o percances entre particulares, que pudieran resultar en pérdidas humanas.
Señaló que por instrucción de Eduardo Rivera Pérez, presidente municipal, en las calles se efectúa un despliegue coordinado con alrededor de mil efectivos de grupos especiales, 80 elementos viales, 30 patrullas, 16 motopatrullas, dos ambulancias y dos unidades de rescate, para acompañar a estudiantes, docentes, madres y padres de familia en vialidades, cruces y perímetros aledaños a planteles educativos.
Al acto acudieron María del Rayo Ramírez, directora de Control de Tránsito; Miguel Martín Hernández, coordinador general de Operatividad Policial; y Gilberto González, director de Protección Civil.
Precisaron que estas labores de resguardo y vigilancia serán
permanentes y se desarrollarán principalmente durante el turno matutino.
Para ello la ciudad fue dividida en cuatro sectores estratégicos –norte, sur, centro y Centro Histórico–, a trabajos de más de 70 puntos, pero con especial atención a zonas de alta afluencia como los bulevares Hermanos Serdán y San Felipe, Reforma y 11 Norte, 18 de Noviembre y avenida Defensores la República, así como avenida San Claudio y 14 Sur.
De manera complementaria, el ayuntamiento de Puebla impulsa la campaña Ponte Vivo, una iniciativa de educación vial que busca hacer conciencia sobre la importancia de respetar la pirámide de jerarquía de movilidad urbana, así como la señalética y el Reglamento de Tránsito.


