Por: Mariana Flores
La introducción de un bebé sin vida al penal de San Miguel tuvo como propósito la desestabilización de la disputa que existe por el autocontrol del reclusorio, descartando la posibilidad de que el cuerpo hubiera sido utilizado para ingresar droga o para ritos satánicos, afirmó el gobernador Miguel Barbosa Huerta.
Dijo que pese a que continúan las investigaciones del caso del hallazgo del cuerpo del recién nacido en un contenedor de basura al interior del Cereso de San Miguel, el pasado 10 de enero, la conclusión apunta a una disputa interna entre reclusos.
“No hay otra más razón que esta disputa por el control del reclusorio y la desestabilización. (…) La lucha por el control de los reclusorios es permanente, no sólo en Puebla sino en todo el sistema penitenciario del país”.
Luego de que la Fiscalía General del Estado (FGE) informó que dos mujeres fueron señaladas y detenidas por su presunta responsabilidad en el caso, el gobernador abundó que fue gracias a las cámaras de vigilancia que se sacaron las conclusiones.
“Seguramente seguirán apareciendo hechos, pero la motivación de estos presuntos delincuentes no es otra más que la disputa por el control del reclusorio”, puntualizó.
De las detenidas, Nadia Carolina habría sido quien trasladó el cuerpo del bebé al penal de Puebla, presuntamente por indicación de un recluso identificado como Antonio N. De acuerdo con la investigación, ella introdujo al bebé al reclusorio con ayuda de dos custodios, y el citado interno lo mantuvo oculto.
Los dos custodios también detenidos e identificados como Jéssica N., y Gerardo N.
La investigación señala que otro interno, de nombre Sergio N., fue quien depositó el cadáver en el contenedor de basura.
Con lo anterior, Nadia Carolina enfrenta cargos por infracciones a la Ley General de Salud, así como a las leyes y reglamentos sobre inhumaciones y exhumaciones, mientras que Jéssica N. es acusada por los delitos de encubrimiento e incumplimiento de un deber legal.
A Antonio N., de quien la FGE adelantó su detención, se le imputarán los delitos de violación a la Ley General de Salud, además de infracciones a las leyes y reglamentos sobre inhumaciones y exhumaciones. Y finalmente, al interno Sergio N. se le someterá a audiencia por los delitos de violación a la Ley General de Salud, Encubrimiento y Asociación Delictuosa.
Gerardo, quien previamente había sido detenido, enfrenta los cargos de Violación a la Ley General de Salud, entre otros.