• Nuestros Sitios
    • La Crónica CDMX
    • La Crónica Querétaro
    • La Crónica Jalisco
    • La Crónica Morelos
jueves, junio 4, 2026
Presidente y Dir. General: Jorge Kahwagi Gastine
Sin resultados
Ver todos los resultados
Crónica Puebla
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Ayuntamiento
  • Gobierno
  • Política
  • Academia
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Ayuntamiento
  • Gobierno
  • Política
  • Academia
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
Sin resultados
Ver todos los resultados
Crónica Puebla
Periodico
Inicio Metrópolis

Adhara Pérez, la brillante niña mexicana quiere ir al espacio

Crónica Puebla por Crónica Puebla
23 julio, 2022
en Metrópolis
Adhara Pérez, la brillante niña mexicana quiere ir al espacio
Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Por: Mario Galeana

Las biografías de Adhara Pérez que se encuentran en internet dicen que tie­ne 10 años, que a los tres fue diagnosticada con Asperger y que posee un coeficiente inte­lectual más alto que el de Albert Einstein o Stephen Hawkin.

No suelen mencionar que a los cuatro años entró en coma y que en medio de esa bruma re­cuerda haber visto a dos grupos de extraterrestres, unos buenos y otros malos. No dicen que le gustan las princesas y que en sus conferencias usa una canción para inspirar a otras niñas.

Y tampoco dicen que, más allá de los titulares de noticias, ella no se siente una “niña pro­digio” o una “niña genio”, sino una niña para la que es perfecta­mente natural pasar la tarde con sus juguetes y, por la noche, ima­ginar que se convierte en la pri­mera astronauta con autismo.

Pero todo eso contó Adhara en una conferencia realizada en el marco del foro E-Tech Evol­ving Education, que se realizó en Puebla para abordar la transfor­mación digital, la inclusión y el bienestar social en la educación en la pospandemia… era que to­davía no llega al mundo.

En la tarima, Adhara mostró la inquietud que podría tener cualquier otro niño de 10 años –o cualquier persona adulta– que encara a una multitud que no conoce. Se acomodaba el pe­lo, se alisaba el vestido y hablaba con cierto nerviosismo.

Pero en su discurso revelaba la inocencia de las infancias y, al mismo tiempo, la excepcionali­dad de su mente.

Contó, por ejemplo, que cuan­do iba a la escuela primaria sus compañeros se burlaban de ella y no entendía por qué. Ella se dor­mía en su pupitre dibujando agu­jeros negros, muerta de aburri­miento por no poder expresar que las cosas que enseñaban los maes­tros ella ya las había comprendido.

“A veces el autismo no se nota por fuera, pero está por dentro. Por eso hay personas que luego ofenden a los niños con autismo y los hacen sentir mal”, dijo.

En distintas entrevistas, la madre de Adhara, Nallely Sán­chez, ha dicho que una maes­tra le dijo hace seis años que die­ra gracias si la niña llegara a te­ner un oficio. Descontenta por el trato de los profesores, Nallely llevó a su hija al Centro de Aten­ción al Talento (CEDAT), y allí los expertos confirmaron que tenía un coeficiente intelectual de 162 (IQ), dos puntos más que Eins­tein y Hawkin.

Adhara fue cambiada a una escuela especial. A los cinco ter­minó la primaria, a los seis y me­dio la secundaria y el bachille­rato a los siete. Entonces entró a estudiar dos carreras universita­rias en línea: una ingeniería In­dustrial en Matemáticas en Uni­tec y una ingeniería en Sistemas por la Universidad CNCI.

Stephen Hawkin la contac­tó para prometerle que un día se iban a conocer. Pero la muerte llegó antes a la vida del físico, y el encuentro no pudo realizarse.

En los últimos dos años, Ad­hara ha trabajado en la crea­ción de una pulsera que preven­ga las convulsiones en infancias con Asperger, que le ocurrieron a ella.

También trabaja en un libro titulado No te rindas, cuyas ga­nancias serán entregadas a cen­tros de atención para niños con autismo.

Alguien de la multitud pre­guntó a Adhara qué cambiaría de la escuela o qué le diría a los maestros para mejorar la educa­ción de las infancias.

Ella vaciló un poco, pensó al­gunos segundos hasta que res­pondió: “Yo no quiero ser maes­tra, mi sueño es ser astronauta. Pero, si lo fuera, no dejaría que le hicieran bullying a los niños. Creo que, si realmente pudiera ser maestra, mi escuela sería pa­ra niños con autismo”.

Etiquetas: Adhara PérezAlbert EinsteinStephen Hawkin.

Publicación anterior

Cinco plataformas para mejorar tu CV

Siguiente

Lugares no tan conocidos que deberías visitar

Siguiente
Lugares no tan conocidos que deberías visitar

Lugares no tan conocidos que deberías visitar

Columnistas

Arturo Luna Silva

Arturo Luna Silva

Garganta Profunda

UN FRANKENSTEIN LLAMADO LA CNTE

Guillermo Pacheco Pulido

Guillermo Pacheco Pulido

Es Relativo

Científicos internacionales orgullo de Puebla

logo
cuan138
1 win пинап бетвиннер aviator game лаки джет 1win

Categorías

  • Academia
  • Al oído
  • Ayuntamiento
  • Bienestar
  • Cultura
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Es Relativo
  • Escenario
  • Garganta Profunda
  • Gobierno
  • La Quinta Columna
  • Metrópolis
  • Mundo
  • Municipios
  • Nacional
  • Negocios
  • Opinión
  • Política
  • Portada
  • Principal
  • Sin categoría
  • Soliloquio
  • Sucesos

Versión impresa

version impresa

Nosotros

Presidente y Dir. General: Jorge Kahwagi Gastine
Vicepresidente: Jorge Kahwagi Macari
Subdirector y Gerente General: Rafael García Garza

  • Nuestros Sitios

© 2019 La Crónica Puebla.

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Cultura
  • Academia
  • Negocios
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
  • Opinión
  • Bienestar
  • Sucesos

© 2019 La Crónica Puebla.