Turistas y visitantes nacionales se tuvieron que llevar una postal del recinto católico con los vendedores informales en los alrededores del atrio, donde ofrecieron lo mismo globos, nieves y diversos objetos más.
La zona del primer cuadro de la ciudad ha registrado un desbordamiento de ambulantes sin que la autoridad municipal pueda evitarlo y menos a unos días de concluir la administración actual.