Por: Diana López Silva
El abandono, maltrato y muerte de mascotas en Puebla es un fenómeno que alcanzó, desde años atrás, niveles inentendibles; resulta imposible olvidar cómo una mujer usó un departamento de Bosques de San Sebastián para ocultar carne de perro para su comercialización en taquerías de la zona.
También los casos de canes mutilados o quemados sin compasión en las calles, pese a los esfuerzos de colectivos y a las sanciones legales, que en poco o nada parecen frenar esta problemática.
Los reportes en redes sociales son constantes. Gente avisa de vecinos que tienen sin comer o beber a sus mascotas; personas que ponen comida envenenada en las calles, o de ciudadanos que golpean animales; pero sólo se queda en eso, en reportes.
Y es que, como todo proceso burocrático, levantar una denuncia desanima a las personas que son testigos de estos a actos a proceder legalmente, aunado a que, a pesar de que avisan a las autoridades correspondientes, estos casos siguen sin ser atendidos o sin que se presenten responsables.
PRINCIPALES CASOS
Lesiones y golpes, así como envenenamientos, atropellamientos y disparos fueron las principales causas de denuncias sobre maltrato animal que se dieron en los últimos tres años ante la Fiscalía General del Estado (FGE).
Tras una solicitud de acceso a la información, la dependencia informó que de enero de 2018 a noviembre de 2020 recibió 107 denuncias contra personas que cometieron maltrato animal en el estado, de las cuales sólo hubo dos detenidos y ninguna sentencia.
En 53 casos la principal causa fueron lesiones, es decir 50 por ciento, seguido de 25 casos de golpes (23 por ciento).
Además de 10 envenenamientos, cinco atropellamientos y cuatro disparos contra animales; también se presentaron casos particulares, como peleas clandestinas, fumigaciones, encierro en cajuelas y hasta machetazos.
¿Y LAS AUTORIDADES?
La omisión por parte de las autoridades en hacer cumplir las leyes relacionadas con el maltrato animal genera no sólo que los culpables queden sin castigo, sino que las prácticas de maltrato sigan y los testigos no se animen a denunciar.
Érika Marisol Hevia Reyes, del Movimiento Animalista de Puebla (MAP), señala que el mayor problema radica en la omisión por parte de las autoridades, puesto que en varias ocasiones se han presentado las quejas pero no se lleva a la justicia a los señalados.
Apuntó que mientras las personas no vean que se emiten castigos conforme a la ley, que esto sigue en impunidad, seguirán dándose casos de maltrato sin problema alguno, puesto que, incluso en incidentes virales, como el del pasado 16 de septiembre, no hubo consecuencia alguna.
Esto –precisó– desanima a la población a avisar a las autoridades, puesto que consideran que no tiene sentido informar cuando no se hace nada al respecto.
Comentó que se tienen que aplicar todas las leyes para empezar a ver un cambio de la sociedad, pues sólo así, con sanciones severas, la gente tendrá más conciencia de que no es correcto lastimar a un ser vivo.
Casos conocidos
Entre los casos de maltrato animal que más resuenan en Puebla se encuentra el del 19 de septiembre de 2019, cuando vecinos de una mujer identificada como María Consuelo la sorprendieron en su domicilio, en Bosques de San Sebastián, con 45 perros, gatos, conejos y palomas en malas condiciones.
Al interior de su domicilio encontraron perros y gatos congelados, pues presuntamente vendía la carne a granel y en alimentos preparados. La mujer nunca fue procesada por el delito de maltrato animal y fue remitida a un psiquiatra para tratar los posibles trastornos psicológicos que presentaba.
Otro caso más reciente es el de 23 de septiembre de 2020, cuando, en Teziutlán, denunciaron que una decena de perros callejeros fueron envenenados con salchichas. Mientras que el 15 de septiembre de 2021, una familia de la colonia El Conde, en Puebla capital, denunció que Rocky, un pitbull de cinco años de edad, tuvo que ser sacrificado luego de que le explotara un cohetón que le provocó severas heridas en el hocico y la garganta.


