René Valencia
Más de 26 por ciento incrementaron los registros de llamadas de emergencia por el hallazgo de cadáveres en la capital poblana durante el primer trimestre de este año, casos atendidos por policías ministeriales y paramédicos, de acuerdo con el Reporte del Sistema 911 del ayuntamiento de Puebla.
Durante la tarde del pasado 22 de junio se reportó que arrojaron a una persona en la Unidad de Medicina Familiar (UMF) 7 San Bartolo. Alrededor de las 13:00 horas se registraron los hechos, en el que unas personas en una camioneta descendieron y abandonaron el cadáver del sujeto en la entrada del sitio.
Los reportes de llamadas al 911 del ayuntamiento de Puebla revelaron que en el primer trimestre de este año se recibieron 43 solicitudes de auxilio por cadáveres que se localizaron en la capital poblana, lo que representó que, en promedio, hubo un incidente cada dos días.
Al cierre de enero a marzo de 2019 se denunciaron 34 casos de llamadas al número de emergencia por cadáveres en la capital poblana, lo que en contraste con los 43 incidentes que se reportaron en los mismos meses de este año, arrojó que las llamadas de emergencia incrementaron en más de 26 por ciento.
Aunque los reportes que se recibieron por posibles localizaciones de cadáveres en la capital poblana resaltaron que se realizaron en el trascurso de la madrugada hasta antes de las 12:00 horas, al sumar en el primer trimestre de este año 24 de los 43 casos, es decir, representaron casi 56 por ciento de los incidentes.
Mientras que febrero se convirtió en el mes en que más llamadas por cadáveres encontrados recibió el número 911 en la capital poblana en este año, al sumar 21 de los 43 casos del primer trimestre pasado, lo que indicó ser casi 49 por ciento de los incidentes denuncias en la demarcación.
Don Isaac Grados murió mientras iba al volante
Dulce Liz Moreno
Nadie podía creerlo, ¿cómo él? Pero así fue. A pocos metros de llegar a su casa, conduciendo su auto, comenzó la escandalera de cláxon atrás.
Fue el domingo pasado y había gente por todos lados caminando, en coches y en bicicleta. Y las calles del centro, atiborradas.
Don Isaac regresaba a su casa, en la cabecera municipal de Nopalucan, en el centro. Él y su carro, inconfundibles.
¿Quién no lo conoció allá? Por lo menos medio siglo mantuvo la tradición de la fiesta patronal a la Virgen de la Soledad.
El libro histórico del municipio es suyo y ahí vertió los datos monográficos que se consultan cuando alguien quiere saber sobre la traza de la ciudad, el pasado, las costumbres, la intervención de gente local en pasajes cruciales del estado y del país.
Cronista honorario, metido en política, luchador social.
Y ahí, en medio del calor, y en el tránsito, su coche se detuvo a media calle.
Los bocinazos comenzaron porque obstruía la avenida. Y se ve que eran foráneos los ocupantes de los cuatro autos más próximos, porque la gente de a pie comenzó a gritar. ¡¡Don Isaac!! Y él, como si de pronto hubiera decidido tomar una siesta sobre el volante.
Entonces, salieron los vecinos a ver.
Y avisaron en su casa. Y trataron de reanimarlo. Y llamaron a la ambulancia que estaba a no más de cuatro calles pero no se movió en media hora.
El infarto fue fulminante para el cronista.
Pero, desde que a pocos metros reconocieron su auto, los vecinos no lo dejaron solo. Ni en la calle.
Y lo trataron con cuidado.


