Hace apenas dos días, el Gobierno de Estados Unidos realizó su primera ejecución federal después de diecisiete años; ahora, se llevó a cabo la segunda, de un hombre condenado por secuestrar, violar y matar a una menor de edad.
Como te informamos el 14 de julio, la anterior ejecución federal fue la de Daniel Lewis Lee, de 47 años, acusado de matar a una familia de Arkansas en 1990 como parte de ‘un complot para construir una nación solo para blancos’; Lee murió a las 8:07 de la mañana por inyección letal en la prisión de Terre Haute, Indiana.
Antes de la ejecución, la cual se realizó pese a la objeción de la familia de las víctimas, Lee declaró:
“No lo hice. He cometido muchos errores en mi vida, pero no soy un asesino… Están matando a un hombre inocente”.
Ahora, la Corte Suprema dio luz verde para la ejecución de Wesley Ira Purkey, cuyos abogados alegaron ‘era demente y, por lo tanto, no estaba en condiciones de sufrir la pena máxima’.
Wesley Ira Purkey fue condenado por secuestrar, matar y violar a Jennifer Long, de 16 años, a quien posteriormente le quitó las extremidades para quemarlas y arrojarlas a un pozo séptico; además, una corte estatal en Kansas también lo penó por matar con un martillo a Mary Ruth Bales, una mujer de 80 años que tenía polio.
Medios locales refieren que Purkey murió por con inyección letal a las 8:19 horas en el Complejo Penitenciario Federal en Terre Haute, Indiana.
Asimismo, se indicó que sus últimas palabras fueron:
“Lamento profundamente el dolor y el sufrimiento que causé a la familia de Jennifer. Lo lamento profundamente. Esta muerte higiénica no sirve a propósito alguno. Gracias” [sic].
Con información de Excélsior, La Patilla, Univision y Mundo Hispánico
Portada: Twitter (@la_patilla)
Fotos interiores: Pixabay, Instagram (@mundohispanico) y Twitter (@descifraguerra)





