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El oro blanco o mineral maravilla

Crónica Puebla por Crónica Puebla
28 abril, 2022
en Opinión
El oro blanco o mineral maravilla
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Por: Dr. José Manuel Nieto Jalil
Director del Departamento Regional de Ciencias en la Región Centro-Sur
Tecnológico de Monterrey Campus Puebla

 Conducir un auto eléctrico nos da mucho placer, no emite prácticamente ningún ruido, no vibra, no tiene cambios, es suave y su reacción es increíble. Por otro lado, los autos eléctricos cuentan con lo que se llama frenado regenerativo que, al soltar el acelerador, la inercia del vehículo carga la batería, y esto hace que no sea necesario tocar el freno frecuentemente como se hace en un auto convencional.

La progresiva entrada de las energías renovables y la masificación de tecnolo­gías a nivel mundial han hecho que los carros eléctricos e híbridos sean los de mayor crecimiento en ventas en los últi­mos años, este crecimiento se debe fun­damentalmente al aumento de la con­ciencia ambiental y en paralelo por el hecho que los carros eléctricos e híbri­dos pueden circular todos los días inde­pendientemente de que existan restric­ciones de no circulación en determina­das horas o días de la semana como ocu­rren en muchos países del mundo.

Manejar un auto eléctrico ofrece di­versas ventajas, entre las más destaca­das tenemos que un auto eléctrico con­sume más o menos unos 13 kilowatts por hora (kWh) de energía cada 100 ki­lómetros, proporcionando una autono­mía de unos 300 km debido a que cuen­ta con una batería de unos 40 kWh de energía. Adicionalmente, recorrer un ki­lómetro en un auto eléctrico representa un ahorro entre un 40% a un 60% que si este mismo recorrido se hiciera en un auto que use combustible tradicional.

Los autos eléctricos, no producen ga­ses de efecto invernadero y en paralelo al no usar combustible no genera algu­na partícula material que provoque en­fermedades respiratorias, ni óxido de ni­trógeno, altamente tóxico, entre otros contaminantes. Las nuevas tecnologías, utilizadas en vehículos eléctricos, com­putadoras portátiles, teléfonos celula­res o aviones de última generación, es­tán apostando por las baterías de litio, y este mercado global está creciendo ver­tiginosamente.

Según el Servicio Geológico de Es­tados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), se encuentran reservas de litio en 17 países. A nivel mundial se estima que las principales reservas se encuen­tran en Bolivia, Argentina, Chile, Esta­dos Unidos, Australia, China, Canadá, Alemania y México.

De estos países los principales produc­tores se concentran en Australia con un 48%, Chile con un 29%, Argentina y China con un 9%, mientras que los prin­cipales consumidores de litio en el mun­do son China, Corea del Sur, Estados Uni­dos, Japón, Bélgica y Alemania, cuyo destino principal es la industria de com­putadoras, celulares y autos eléctricos.

El litio es el más liviano de todos los metales de la tabla periódica, es un me­tal alcalino blanco que se corroe rápida­mente al contacto con el aire y no existe en estado libre en la naturaleza, sino so­lamente en compuestos. Se comercializa principalmente como carbonato de litio, cloruro de litio e hidróxido de litio. El litio no es en sí mismo venenoso ni peligroso para el medio ambiente (aunque los mé­todos actuales de extracción de litio tie­nen impactos ambientales negativos).

Actualmente, el carbonato es el pro­ducto de mayor utilización industrial con cerca de un 71%, seguido del hidróxido con un 24%. Los principales usos del litio se centran en dos categorías, en primer lugar, el segmento de baterías de ion-li­tio, ampliamente usadas en la fabrica­ción de autos eléctricos, artículos elec­trónicos y sistemas de almacenamiento energético y, en segundo lugar, están los usos tradicionales de litio, incluyendo vi­drios y cerámicas, grasas y lubricantes, sistemas de aire acondicionado y produc­tos farmacéuticos, entre otros.

Parte de este gran auge se debe a los creadores de una batería potente y ligera que puede hacer posible un mundo libre de combustibles fósiles y que se les consi­dera los padres de las baterías de ion-litio recargables, me refiero a los investigado­res John B. Goodenough de Estados Uni­dos, el británico Stanley Whittingham y el japonés Akira Yoshino, premiados en el 2019 con el Premio Nobel de Química.

El silicio contribuirá, gracias a su ca­pacidad de almacenamiento, a la pro­gresiva reducción de los costes de la ba­tería, así como a la reducción en peso y tamaño. A diferencia del petróleo, el litio no es un combustible y (normalmente) no se quema. Es una materia prima, co­mo el hierro, que se utiliza para fabricar un producto y se puede reciclar al final de su vida útil.

El gran reto para la movilidad eléctri­ca es conseguir avanzar en la autono­mía y duración de las baterías. La inves­tigación se centra en superar esas limi­taciones. Cuando se consiga, nadie du­da de que el litio se convertirá en el nue­vo petróleo.

México cuenta con el proyecto de So­nora (Bacanora Minerals), ubicado en el estado homónimo en el norponiente de México. Actualmente se encuentra en etapa de preproducción y se estima que aportaría alrededor de 35 kilotoneladas hacia mediados de la década.

La gran preocupación que existe en México en la explotación del litio se cen­tra en la administración ineficiente de recursos en el subsuelo de México co­mo lo ha demostrado la historia, Pemex constituye un buen ejemplo, es por ello por lo que muchos analistas conside­ran viables el establecimiento de regu­lación que permita la explotación de los minerales de forma sostenible social y ambientalmente, que genere ingresos al Estado mexicano y sobre todo por la no existencia en la actualidad de la sub­secretaría de Minería.

La tecnología de las baterías tiene el potencial para rehacer la economía mundial. Los cambios se desarrollarán durante varias décadas, transformarán casi todos los aspectos de la sociedad hu­mana y presentarán infinitas oportuni­dades de inversión. Tal como lo hizo el petróleo en su día, las baterías permi­tirán que nuevas empresas pasen a un primer plano de la actualidad económi­ca y que otras desaparezcan. (Preguntas y dudas a: [email protected]).

Etiquetas: auto sustentable

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