• Nuestros Sitios
    • La Crónica CDMX
    • La Crónica Querétaro
    • La Crónica Jalisco
    • La Crónica Morelos
jueves, junio 11, 2026
Presidente y Dir. General: Jorge Kahwagi Gastine
Sin resultados
Ver todos los resultados
Crónica Puebla
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Ayuntamiento
  • Gobierno
  • Política
  • Academia
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Ayuntamiento
  • Gobierno
  • Política
  • Academia
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
Sin resultados
Ver todos los resultados
Crónica Puebla
Periodico
Inicio Deportes

Balón mundialista, evolución constante

Edgar M. Hernández por Edgar M. Hernández
12 noviembre, 2022
en Deportes
Balón mundialista, evolución constante

THOMAS SERER / UNSPLASH

Compartir en FacebookCompartir en Twitter

Edgar M. Hernández Luna / @edikravitz

Sin duda el futbol es el de­porte que mayor número de seguidores tiene en el mundo y al estar en una edición más de la Copa del Mun­do la euforia se incrementa en todas las latitudes.

Para que la fama del soccer –como lo llaman los estadou­nidenses– o el calccio –denomi­nación de los italianos– tenga el efecto hasta de inspirar a los ja­poneses en realizar una carica­tura donde su selección nacional es campeona mundial, requiere de un protagonista importante: el balón.

El esférico se convierte en cómplice de los jugadores, quie­nes generación tras generación buscan conquistar a la de “ga­jos”, como los narradores del futbol la llamaban hasta 2002, donde las costuras en forma de barra, pentágonos y hexágonos desaparecieron para presentar un modelo revolucionario de pa­neles sellados.

El balón no se ha perdido momento alguno de gloria. De acuerdo con la historia, las pri­meras pelotas de cuero fueron creadas por los chinos y desde la aparición del futbol, como la dis­ciplina que se conoce actualmen­te, en tierras inglesas, el balón ha sido acariciado por los máximos exponentes de este deporte.

Pero, así como el profesiona­lismo en el deporte se ha globa­lizado al paso del tiempo, prin­cipalmente desde la década de los noventa hasta nuestros días, donde podemos ver cómo se pa­gan millones de dólares por los servicios de un jugador, por el patrocinio de tal o cual marca deportiva y hasta por la trans­misión por televisión de paga: el balón no ha sido exento de ello.

La Copa del Mundo de Ingla­terra 1966 fue la última edición en que el balón dejó de ser un ob­jeto de cuero para jugar futbol y transformarse en el Mundial de México 1970 en un aliado de los futbolistas, cuyas transfor­maciones persisten hasta Catar 2022. (Ver balón de cuero)

MÉXICO 1970, NACE EL TELSTAR

La Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) otorgó a la marca deportiva Adidas la comercialización del balón a uti­lizarse en el mundial de futbol de 1970 celebrado en México.

Ahí apareció un modelo de cuero con 32 piezas (20 hexá­gonos blancos y 12 pentágonos negros) mismo que se convirtió en un icono del futbol y que fue denominado Telstar, que signifi­ca “estrella de la televisión”, ya que esta edición mundialista fue la primera en transmitirse en vi­vo por televisión a todo el mun­do. El nombre del esférico apa­reció grabado en letras doradas.

Con este balón, uno de los me­jores jugadores de la historia del balompié, Edson Arantes Do Na­cimento Pelé se convirtió en cam­peón mundial con la selección de Brasil. (Ver Telstar 70)

ALEMANIA 1974, TELSTAR Y ADIDAS “CHILE”

El mundial germano fue la pri­mera ocasión en que se utiliza­ron dos modelos de esféricos pa­ra la competencia.

El Telstar repitió como prota­gonista, pero ahora su nombre venía grabado con letras en ne­gro, mientras que Adidas deci­dió introducir el balón Chile, en conmemoración del primer ba­lón de color blanco que se utilizó en el Mundial de 1962. El mate­rial base de los esféricos se man­tiene en el cuero.

Cuatro años después y tras ha­ber pateado al primer miembro de la familia Telstar, el capitán ger­mano, Franz Beckenbauer se con­sagra campeón mundial con la segunda generación de esféricos. (Ver Telstar Alemania y Chile)

ARGENTINA 1978 Y SU TANGO

Dentro de la mercadotecnia apli­cada al esférico, el mundial pam­pero vio nacer a Tango, quien de­jó a un lado el modelo de los pen­tágonos y hexágonos resaltados en blanco y negro para dar paso a los sublimados con “tríadas”.

Esta innovación conformaba el efecto óptico de que el balón era unido por 12 círculos, dise­ño que prevalecería por los si­guientes cinco mundiales, pero con símbolos allegados a la cul­tura de las naciones sedes.

El nuevo balón mundialista vio coronarse por segunda ocasión consecutiva al país sede y el ído­lo pampero Mario Alberto Kem­pes se convirtió en su mejor aliado al consagrarse campeón de goleo. (Ver balón Tango Argentina)

ESPAÑA 1982, TANGO VIAJA A EUROPA

Nuevamente el diseño utiliza­do cuatro años antes repite co­mo lo hiciera Telstar en el 70 y 74, ahora Tango se convierte en el balón oficial del mundial es­pañol y a pesar de que el dise­ño cambió en mínimos detalles ofrecía más tecnología.

El esférico presentó por pri­mera ocasión costuras imper­meables, lo que reducía la absor­ción de agua y por ende el peso del balón en caso de que se juga­ra bajo la lluvia aumentaba en porcentaje reducido, permitien­do al jugador tener un mejor do­minio del balón.

Asimismo, como parte de la fiesta mundialista se realizaron los modelos como el Tango Mun­dial, Tango Alicante, Tango Má­laga y el Tango indoor para fút­bol sala, los cuales se podían ad­quirir no solo en la gama básica blanco con negro sino también en anaranjado y amarillo.

Tango España dejó de rodar con la coronación de Italia, pe­ro conoció los remates de Michel Platini, los potentes disparos de Zico y los primeros destellos de Diego Armando Maradona. (Ver balón Tango 82)

MÉXICO 1986, LA MAGIA DE AZTECA

Para el mundial mexicano, Adi­das apostó nuevamente a la tec­nología y dejó atrás la piel como material base la creación del ba­lón anfitrión. Ahora, una mez­cla de materiales sintéticos dio vida a Azteca.

Con la nueva superficie del esférico, sus creadores ofrecie­ron un balón con mayor dura­bilidad y la absorción de agua era casi nula, el diseño también presentó una transformación ya que las tríadas estaban decora­das con grecas y motivos de las culturas antiguas.

Al igual que Telstar en 1970 con Brasil y Pelé, el balón Azteca vio consagrarse a otro de los me­jores jugadores del mundo, Die­go Armando Maradona con la selección de Argentina.

Fue en este mundial donde la idea antigua de un balón quedó atrás y se dio paso a una genera­ción de esféricos mundialistas de alta tecnología

Al inicio de la década de los 90 el balompié se transforma­ba. Los jugadores comenzaban a ser patrocinados por las grandes marcas deportivas, los contratos millonarios para los mejores fut­bolistas comenzaban a firmarse y un continente olvidado como África demostraría que también sabe jugar futbol

Este remolino de cambios también absorbió al balón. Au­nado a los diseños multicolores, las grecas llamativas, así como los nombres innovadores, la tec­nología decidió enfocarse en de­sarrollar un esférico que al pa­so de los años se convirtiera en un misil dirigible con el cual los futbolistas del mundo pudieran concretar goles de toda manu­factura. (Ver balón Azteca)

 

ITALIA 1990, INICIA REVOLUCIÓN CON ETRUSCO

El Mundial regresaba a tierras eu­ropeas en el sitio del último cam­peón del mundo de dicho con­tinente. Etrusco es el balón que presentaba en esta ocasión Adi­das y mostraba en su diseño figu­ras de la historia antigua italiana.

Nuevamente la tecnología ha­ce gala de presencia en el primer esférico que presentó una cubier­ta de espuma de poliuretano, ma­terial que lo convertía impermea­ble, asimismo, los materiales sin­téticos ya influyeron en el peso y velocidad de golpeo. En esta oca­sión las 20 tríadas estaban deco­radas con tres cabezas de león.

Qué mejor arma que este esfé­rico, el cual sirvió a Lothar Mat­thaus y la selección alemana pa­ra consumar su venganza mun­dialista ante Argentina en la fi­nal, misma que habían perdido ante los pamperos cuatro años antes en México 1986. (Ver ba­lón Etrusco)

ESTADOS UNIDOS 1994, LA GALAXIA DE QUESTRA

Siempre a la vanguardia, los es­tadounidenses presentaron para su mundial el primer balón de al­ta tecnología: impermeable, más controlable y mucho más rápido que su antecesor italiano. Lo de­nominaron Questra (En busca de las estrellas) en homenaje a la carrera espacial y la tecnolo­gía que Estados Unidos ha desa­rrollado al paso del tiempo.

Las tríadas del esférico presen­taban cometas, así como planetas del sistema solar, cohetes y estre­llas. Con este nuevo cómplice ro­dante, Romario y los brasileños conquistaron el cuarto mundial de su historia. (Ver balón Qestra)

FRANCIA 1998, LA TRADICIÓN TRICOLORE

Por primera ocasión, el diseño del balón presenta la combina­ción multicolor, en este caso con los colores azul, blanco y rojo de la bandera francesa, de ahí que Adidas y el comité organizador del mundial 1998 decidieran lla­marlo Tricolore.

La velocidad y respuesta al tacto son nuevamente los princi­pales aspectos que cuidaron los desarrolladores de tecnología del esférico, quienes colocaron una nueva cubierta de microburbu­jas de gas y aumentaron la dura­bilidad del balón.

Nuevamente un esférico anfi­trión sería testigo de ver coronar­se al país sede, situación que no sucedía desde Argentina 1978. Zinedine Zidane y la selección ga­la conquistarían su primera copa mundial. (Ver balón Tricolore)

COREA-JAPÓN 2002, SURGE FEVERNOVA

Es catalogado por los expertos del futbol como el mejor balón de la historia ya que las capas sintéti­cas, mejoradas en combinación con una cubierta de celdas con gas, permitieron que los mejores tiradores del soccer lograran go­les memorables en el primer mun­dial de futbol que dos naciones or­ganizaban de manera conjunta.

Se puede denominar el mundial de la revolución del balón, ya que, aunado a la tecnología, en cuanto al diseño desaparecieron las tría­das que desde Tango, en Argentina 1978, acompañaron al esférico.

Ahora se trataba de una espe­cie de boomerang con tres pun­tas, las cuales estaban sublima­das sobre una superficie de pen­tágonos y hexágonos que tam­bién desaparecería del esférico.

Fevernova (fiebre nova), de­bido a la expectativa que gene­ra una copa mundial, se convir­tió en el mejor amigo del delante­ro brasileño Ronaldo, al conver­tirse en el máximo artillero de los mundiales y llevar a los cariocas a ganar su quinta copa mundial. (Ver balón Fevernova)

ALEMANIA 2006 Y EL TEAMGEIST

“Espíritu de equipo” es el signifi­cado del nombre otorgado al ba­lón oficial del mundial germano, el cual presenta un nuevo rostro ya que desaparecieron los pentá­gonos y hexágonos para dar pa­so a 14 piezas selladas que eli­minaban cualquier deformación para mantener una pieza cien por ciento redonda.

Con nuevos adelantos para otorgar mayor velocidad y pre­cisión en el golpe para los futbo­listas, el Teamgeist se convier­te en el primer balón que se per­sonalizó para cada partido del mundial con los nombres de los equipos a competir, la fecha y el nombre del estadio sede del cote­jo, que lo convirtió en una pieza de colección.

Asimismo, durante el cam­peonato presentó una imagen en color blanco y negro pero para el partido final, donde Italia alzó la Copa Mundial de la FIFA, tras derrotar en penaltis a la Francia que encabezaba Zinedine Zida­ne, se ocupó un balón en color blanco con dorado. (Ver balón Teangeist)

SUDÁFRICA 2010 CREA EL JABULANI

Para el primer mundial de Áfri­ca, el comité organizador se in­clinó por el Jabulani, que signi­fica “Celebración”, un balón en color blanco como base, pero con grabados de colores en forma de óvalos, los cuales simulaban la forma de su estadio de Johannes­burgo. Deslumbró a jugadores, principalmente a los porteros por la tecnología que ofreció mayor aceleración y dirección a los ti­ros. (Ver balón Jabulani)

BRASIL 2014, LA BIENVENIDA AL BRAZUCA

Este balón, cuyo nombre signifi­ca “el brasileño”, fue conforma­do por seis paneles de poliureta­no que se unen para mantener el mismo peso y la misma redondez incluso en la lluvia más gruesa. La válvula y cámara de la pelota Brazuca está hecha de látex y pro­porciona la recuperación deseada.

Aquí se dio el primer intento de incorporar cámaras al balón para tener una mayor experiencia del juego, pero en ese tiempo, no ha­bía una tecnología que garantiza­ra que los aditamentos de video se pudieran adherir al esférico y ser usado en un partido oficial, por lo que los balones con seis cámaras sólo se usaron en entrenamien­tos o para grabar comerciales de la marca. (Ver balón Brazuca)

RUSIA 2018, EL REGRESO DE TELSTAR

El mundial ruso tuvo grandes ex­pectativas y una de ellas fue el ba­lón. En esta ocasión regresó un protagonista de las canchas en la década de los 70 del siglo pasado. Es Telstar, quien tuvo dos ediciones, el denominado 18 y Telstar Mech­ta, mismo que se distinguía por tra­zos de color rojo en la superficie.

El regreso de este esférico, testigo de las hazañas de Pelé en México 70 o del Partido del Siglo entre Italia y Alemania, fue para celebrar su 50 aniversario.

En ese momento era el balón con más tecnología, no sólo por los componentes que se utiliza­ron para su creación, sino que cada uno portaba un chip, con el cual, el usuario podía conocer di­versos datos, como la velocidad a la que había sido impactado, án­gulo de tiros, además de infor­mación del producto y acceso a la app de Adidas desde un dispo­sitivo móvil. (Ver Telstar 2018)

CATAR 2022, AL RIHLA SERÁ EL MÁS AVANZADO Y RÁPIDO

El Mundial de Catar sin duda bus­ca ser el mejor no sólo en organi­zación e instalaciones, sino en la tecnología aplicada al futbol.

Por ello, Adidas creó el Al Rihla, que significa “Viaje”, el balón que también traerá un chip –como su­cedió con Telstar 18–, pero ahora estará vinculado con las acciones de cada partido donde se use, pues se podrán definir goles cuando el balón haya rebasado o no la línea de meta, o jugadas de fuera de lu­gar, las cuales estarán a disposición de los árbitros y el sistema del VAR.

En Rusia 2018 el esférico se vendió al público con su chip in­teractivo, pero ahora, el balón de alta tecnología con chip sólo será para los 64 partidos mundialistas.

Desde su lanzamiento, dejó en claro que será el balón más rápi­do de los mundiales, lo cual evoca a esféricos como el Fevernova de 2002 o el Jabulani de 2010, gra­cias al núcleo CRT que le aportará esta característica, además de pre­cisión y consistencia al estar en el aire, así como en cada uno de los rebotes a máxima intensidad.

Está hecho de un material de­nominado Speedshell, que es piel de poliuretano texturizado con forma de 20 paneles para dar una mejor estabilidad, precisión y rotación en el aire. (Ver balón Al Rihla)

Etiquetas: Adidasbalón mundialistacopa del mundoesféricoevolulciónfutbolmundial de catar

Publicación anterior

Alexis Segura, levantando a Puebla en Primera Fuerza

Siguiente

Hoy, la marcha de “los indeseables”

Siguiente
Hoy, la marcha de “los indeseables”

Hoy, la marcha de “los indeseables”

Columnistas

Arturo Luna Silva

Arturo Luna Silva

Garganta Profunda

MUNDIAL DE FUTBOL 2026: ASÍ LLEGA MÉXICO

Guillermo Pacheco Pulido

Guillermo Pacheco Pulido

Es Relativo

Que nada nos defina,que nada nos sujete, que la libertad sea nuestra propia sustancia

logo
cuan138
1 win пинап бетвиннер aviator game лаки джет 1win

Categorías

  • Academia
  • Al oído
  • Ayuntamiento
  • Bienestar
  • Cultura
  • Deportes
  • Entretenimiento
  • Es Relativo
  • Escenario
  • Garganta Profunda
  • Gobierno
  • La Quinta Columna
  • Metrópolis
  • Mundo
  • Municipios
  • Nacional
  • Negocios
  • Opinión
  • Política
  • Portada
  • Principal
  • Sin categoría
  • Soliloquio
  • Sucesos

Versión impresa

version impresa

Nosotros

Presidente y Dir. General: Jorge Kahwagi Gastine
Vicepresidente: Jorge Kahwagi Macari
Subdirector y Gerente General: Rafael García Garza

  • Nuestros Sitios

© 2019 La Crónica Puebla.

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Nacional
  • Metrópolis
  • Cultura
  • Academia
  • Negocios
  • Mundo
  • Escenario
  • Deportes
  • Opinión
  • Bienestar
  • Sucesos

© 2019 La Crónica Puebla.